Hace 10 años, Fernando de Fuentes y sus socios ya celebraban el éxito de la película Magos y gigantes, la cual recibió todo tipo de críticas (algunas muy malas) y aunque no le fue tan mal en taquilla; la realidad es que no fue un gran éxito.

Todo esto obligó a Ánima Estudios a replantear muchos de sus objetivos y sobre todo a ir paso por paso.

Ánima Estudios celebra su décimo aniversario y con una película producida por año (con un presupuesto promedio de 2 millones de dólares por proyecto) la empresa ya presume éxitos de taquilla como La leyenda de la Nahuala o Don Gato y su pandilla.

En entrevista, Fernando de Fuentes, presidente de Ánima, habla de lo que ha sucedido en estos 10 años muy animados .

¿Imagino que hace 10 años creyeron que todo sería muy fácil?

Sí, pero ha sido difícil. No conozco negocio que sea fácil... Si conoces uno invítame (risas). Con el estreno de Magos y gigantes la verdad estábamos en las nubes, pero pronto nos dimos cuenta de que no sería sencillo, hasta mi mamá me dijo qué bueno que te fue mal, así trabajarás más duro y así ha sido.

Ya les tocaba cosechar su trabajo...

Sí, en estos años ha habido de todo: aprendizaje, éxitos, tropiezos creativos, críticas… pero el balance es positivo; económicamente nos ha ido muy bien con un crecimiento sostenido anual promedio de 22.4 por ciento.

¿Cuál ha sido el mayor reto ?para la empresa?

Conseguir el financiamiento para cada una de las producciones, no es sencillo, pero mucha gente ha creído en nosotros y les hemos demostrado que su dinero ha sido bien invertido.

¿Qué han aprendido después de 10 películas?

Al principio queríamos replicar a estudios americanos y contar historias universales que trascendieran, pero con poco presupuesto... los resultados no fueron tan adecuados. Por eso decidimos enfocarnos en el público mexicano y es cuando ha habido mejores resultados.

Entonces el negocio ha sido bueno.

Sí, pues tenemos un modelo de negocios distinto a los grandes estudios, ellos con 4 millones de espectadores están llorando y nosotros hacemos fiesta. Pero también tiene que ver con los presupuestos, nosotros gastamos 2 millones de dólares en promedio por película, mientras que ellos 80.

Pero el sistema de distribución y exhibición sigue siendo un enemigo para el cine mexicano ¿no?

Favorece mucho a esos sectores, pero la cosa es así y nosotros tenemos que vivir con ello, pero tratar de sacar el mayor provecho y encontrar los financiamientos adecuados que nos permitan hacer que cine que sea rentable, pues esto es un negocio.

¿La pantalla de cine es muy necesaria para recuperar la inversión?

Fíjate que va cambiando el modelo de negocios, el contenido por Internet cada vez se esta pagando mejor... tal vez, en un futuro sólo será el escaparate para venderlo en las otras ventas.

¿Qué proyectos veremos ?de Ánima en el futuro?

La principal es El Santos contra la Amenaza Zombie que vamos a estrenar el 30 de noviembre, un día antes de la toma de posesión... espero que no haya mucho relajo (risas). Es una película única, creo que nunca se ha hecho (otra así) en México y creo que le va ir muy bien pues va para un público de jóvenes y adultos.

El otro es Teenage Fairytales Dropsout, una serie de televisión animada para que se estrenara en enero del 2013 y tiene algo que ver con Magos y gigantes. Esperamos que sea un éxito e incursionar en el mundo de las licencias de productos... Pero ya veremos la respuesta de la gente.

Además, Ánima Estudios prepara Campeones de Oz, un proyecto libremente adaptado en el Mago de Oz que sería en 3D; también vendrá La leyenda de las Momias a completar la trilogía de La leyenda de la Nahuala y La leyenda de la Llorona.

¿Cómo ves el futuro de Ánima Estudios?

Vamos a seguir haciendo películas de animación intentando que lleguen al mercado global; innovando y trabajando muy duro, pero con los pies en la tierra y sin arriesgar todo lo que hemos hecho en estos 10 años.

vgutierrez@eleconomista.com.mx