Es el velorio de su padre. La joven recibe de frente a cada uno de los asistentes a las exequias. Ese discurso de recepción es un monólogo y este monólogo está ejecutado por una actriz frente a una cámara de computadora. Su personaje le explica sin aspavientos a los presentes que es menos que poco el dolor que le causa el fallecimiento de su padre, porque fue un alcohólico, dice, y “un hijo de la chingada” con su madre y con ella; se desgañita, escupe el sabor amargo hacia el que escucha del otro lado de la pantalla y este súbitamente se asume como presente en este funeral desventurado.

Por años otra joven ha sentido una envidia recalcitrante hacia su hermana menor, lo admite, por ser la consentida. El deseo de desplazarla había permanecido ahí, oculto, sin generar más conflictos entre ambas, hasta que un día, en una visita al centro comercial, una pequeña decisión se convierte en un parteaguas en la vida de su familia. Con el pretexto de una sorpresa, la hermana mayor persuade a la más pequeña para salir del establecimiento y provoca su extravío. La joven nunca apareció. Ahora su hermana mayor se regocija en “el trono” que ante sus ojos ocupaba la ahora pequeña desaparecida.

Son apenas dos de 16 historias de la serie Monólogos, que es producto del trabajo de la segunda generación del taller de Actuación impartido por el actor Javier Zaragoza (Maquinaria Panamericana, 2016; Miss Bala, 2011), en la Escuela de Cine Comunitario y Fotografía Pohualizcalli “Casa de las historias”, que inició operaciones el año pasado con el objetivo de llevar educación artística de primer nivel a la población de la alcaldía Iztapalapa, impartida por los profesionales de distintas disciplinas involucradas en el mundo fotográfico, audiovisual y escénico.

Son las historias que los alumnos de Javier Zaragoza decidieron escribir a partir de los procesos vivenciales, de su entorno, de su experiencia personal, llevada a la ficción, a través de actuaciones frente a una cámara que por más de un año y medio ha tenido relegado a todo el mundo y al mismo tiempo lo tiene más conectado que nunca.

El resultado de estos monólogos se proyectó este lunes en la Sala 6 de la Cineteca Nacional, con la presencia de los estudiantes del reciente trimestre en Pohualizcalli, mismo que aún toman vía remota, pese a las dificultades que la brecha tecnológica implica para muchos de ellos.

“La gran mayoría son jóvenes que viven en Iztapalapa, bajo un techo de lámina, que salen a tomar clase al internet gratis de la Ciudad de México. Es complicado que un chavito tenga una computadora funcional y luces adecuadas para el monólogo, pero hicieron su esfuerzo por sacarlo”, comparte el también actor de cintas como Un Mundo Maravilloso (2006) y Man on Fire (2004).

“Todo lo hemos hecho de manera virtual, de hecho nos conocimos hoy en persona. Pero ya pude darles un taller de casting, sobre cómo hacerlo de manera profesional y ya los mandé a hacer castings, porque hay actores que ya andan chambeando, pero no saben cómo hacer uno”.

¿Qué sigue para los alumnos que salen del taller?, se le pregunta. El actor comparte que están planeando aliarse y crear una productora de cine cooperativo, para hacerse de cámaras y otros enseres de filmación, contar historias desde la colectividad y dice: “hacer esto un poquito más profesional”.

Una escuela para Iztapalapa

Pohualizcalli abrió sus puertas al público el 7 de septiembre de 2020 bajo la dirección del fotoperiodista Jesús Villaseca Chávez, cuya experiencia de quince años como docente en FARO de Oriente le permite pensar en el cine y la fotografía como herramientas transformadoras del tejido social. La oferta inicial de 24 talleres gratuitos impartidos en modalidad a distancia, debido a la contingencia sanitaria por Covid 19, actualmente está limitada a treinta y dos talleres.

Más detalles sobre la escuela Pohualizcalli:

Facebook: Pohualizcalli. Escuela de Cine Comunitario y Fotografía

Notas anteriores:

Nace un proyecto para mirar desde la periferia

https://bit.ly/3fl0VZm

Pohualizcalli, la escuela de cine y fotografía que aspira a ser universidad

https://bit.ly/2Vrnzbo

ricardo.quiroga@eleconomista.mx