Oficialmente la temporada de incendios comenzará el 16 de enero para concluir el 15 de julio; sin embargo, en la Ciudad de México autoridades y comunidad en general ya comenzaron con los trabajos de prevención, los cuales representarán una disminución de hasta 95% en cuanto a riesgo de quemas.

En lo que va del año ya se han registrado 11 incendios intencionales de superficie muy baja en las zonas de Xochimilco, Milpa Alta y Tlalpan, dando un total de 4.75 hectáreas incendiadas, lo que nos coloca en el primer lugar de toda la República mexicana hasta ahora.

Cesar Camacho Carreón, presidente del comisariado de bienes comunales del Ajusco, aseguró que la quema controlada, específicamente la línea negra (denominada así por el tono que queda en el matorral después de la combustión), permite controlar los incendios forestales que por el temporal o causas humanas se dan en el territorio.

En este caso, será una línea de 4 kilómetros de largo por 10 metros de ancho, con esta quema el territorio que se verá beneficiado son prácticamente las 6,619 hectáreas de este bosque (del Ajusco)... Esto es algo que la comunidad hace desde siempre para poder preservar los bosques; no obstante, se hace de manera conjunta entre autoridades y la comunidad , explicó.

Dijo que el último incendio severo registrado en esta zona fue hace seis años, gracias a este trabajo de protección no hemos sufrido percances de gran magnitud en los últimos años .

¿Qué es una línea negra?

Arturo Cruz Reyes, jefe de departamento de protección en la gerencia de la Ciudad de México de la Conafor, expuso que estas actividades son de prevención física, ya que se realizan directamente en el terreno donde se presentan los incendios forestales, en este caso en la zona del Volcán Ajusco.

Primero se prepara el terreno delimitando el área con una apertura de brecha cortafuego que se hace manualmente con un diámetro de un metro. Las líneas fueron trazadas en la parte baja, media y alta; posteriormente se elimina el combustible ligero (zacate seco) aplicándole fuego con una antorcha de goteo que utiliza diesel combinado con gasolina, a su vez los especialistas en ignición todo el tiempo verifican la dirección del viento y la pendiente, logrando un fuego controlado .

Al año se tiene un promedio de 1,000 incendios en la CDMX, que se cataloga como moderado.

¿Por qué utilizar fuego?

Diego David Reygadas Prado, ingeniero agrónomo especialista en bosques, refirió que si uno disminuye o quita parte del combustible que se va a quemar en un incendio (el zacate), ya no habrá qué quemarse, ese es el principio de utilizar el fuego como una herramienta para prevenir los incendios forestales, pues se rompe la continuidad del combustible .

Agregó que el uso del fuego como prevención de incendios es milenario pero se han ido perfeccionando las técnicas y se ha estudiado el comportamiento del fuego. Se ha hecho modelado matemático de las variables y durante las quemas se toman datos del tiempo en que lleva una condición de este tipo, así esto se ha podido establecer en manuales técnicos y en literatura formal .

El especialista aseguró que esta herramienta, bien aplicada, además de prevenir incendios propicia la regeneración natural de los bosques cuando hay demasiado material orgánico acumulado, la semilla que cae del bosque no logra germinar y anclarse al suelo mineral para tener sus raíces y poder continuar el ciclo de regeneración del bosque, el hecho de tener una quema controlada reduce ese exceso y es más fácil que la semilla, producto del árbol, germine .

En la Ciudad de México el suelo de conservación representa 58% del territorio, otorgando servicios ambientales de gran importancia como captura de carbono, infiltración del agua de los mantos freáticos, regulación del clima, control de la erosión, entre muchos otros, pero la gran mayoría de la población ignora que existen.

Actualmente se sabe que la labor de protección y conservación no puede ser sólo por parte de las autoridades, por ello los representantes de la Conafor y los pobladores de la región, buscan involucrar a la comunidad para que en conjunto podamos conservar nuestros bosques, ya que 30% de los incendios son provocados por el hombre.

nelly.toche@eleconomista.mx