Un asalto a finales de diciembre que involucró a un miembro y vehículo del Gran Telescopio Milimétrico, Alfonso Serrano (GTM), ubicado en el Volcán Sierra Negra, en Atzitzintla Puebla, generó medidas extraordinarias para el trabajo de investigación en la zona. Tomando en cuenta las condiciones de violencia, donde, de acuerdo a las autoridades de seguridad, se ha presentado robo a transporte, huachicoleo, entre otros tipos de delincuencia organizada, se redujeron las actividades científicas.

El director general del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), doctorLeopoldo Altamirano, aseguró que los acontecimiento actuales representan solamente un bache en el camino y no hay retrasos significativos, “seguimos trabajando en investigaciones como todos los días, pero con las reservas que la situación merece”.

En conferencia de prensa dijo que desde hace cuatro años ya se toman medidas de seguridad, como un botón de pánico, radios en los vehículos y distintos protocolos, pero ante el hecho, había que actuar de inmediato y pedir seguridad.

Después de la solicitud de esta institución, el pasado 7 de febrero, se dio una reunión para acordar mecánicas que permitan el traslado de los investigadores con seguridad, tanto al GTM como al observatorio de rayos gama HAWC. El comisario Carlos Cárdenas Ramírez, director general de Seguridad Pública estatal, dio a conocer que se activarán protocolos con nuevas reglas para los traslados y donde las autoridades de seguridad, brindarán el apoyo.

“Se busca además un trabajo coordinado entre las autoridades y con acercamiento a los municipios aledaños, sabemos que hay muchos problemas de inseguridad en la zona, hoy se hace un programa para rescate de los espacios”, agregó Cárdenas Ramírez.

¿Que representa el GTM y HAWC para la sociedad mexicana?

El GTM es un telescopio de 50 metros de diámetro que es optimizado para hacer observaciones astronómicas y detectar la radiación astronómica en una longitud de onda de un milímetro. Debido a su tamaño es un telescopio único en el mundo haciendo observaciones con tal sensibilidad y resolución angular.

El director del GTM, David H. Hughes, explicó que es un proyecto binacional entre Estados Unidos y México. Su inversión total es de 200 millones de dólares, de los cuales 70% son recursos mexicanos y 30% vienen de la Universidad de Massachusetts.

“Está diseñado para investigar las primeras etapas de la formación y evolución de estructura durante toda la historia del universo...Actualmente el GTM está en una fase de operación reducida, pero nos preparamos para regresar a la actividad normal”.

En la misma montaña, a 500 metros debajo del Gran Telescopio Milimétrico se encuentra el observatorio  de rayos gama HAWC, el más grande del mundo y con colaboración internacional. Ibrahim Torres, responsable del sitio, compartió que aquí se trabaja con rayos gama y cósmicos, “con esto se estudian los fenómenos más violentos que existen en el universo, como explosiones de supernovas o agujeros negros  súper masivos”.

Por ahora, éste opera principalmente vía remoto y sigue tomando datos de forma continua, además, se han trasladado algunas actividades hacia el INAOE.

Alrededor de 150 personas están involucradas directamente en estos dos proyectos que vieron paralizadas sus actividades por temas de violencia; se espera que a partir de esta fecha y en dos semanas se haya restablecido el orden y se puedan reanudar actividades de manera normal.

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