Lectura 5:00 min
EU-México, trabajo forzoso: la buena y la mala
Marco A. Mares | Ricos y poderosos
Dos noticias, la buena y la mala, recibió el gobierno de México de parte del gobierno de Estados Unidos, en materia comercial.
La buena es que el 85% de los productos que México le vende a EU no pagará el 10% de aranceles que está imponiendo ese país al nuestro y, a otros 12 –y del 12.5% a otros 46–, por no impedir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso en terceras naciones.
La mayor parte del comercio de México con EU, están exentos de ese arancel porque cumplen con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La mala noticia es que el 15% de los productos que exporta México a Estados Unidos, que no cumplen con las reglas del T-MEC, sí tendrán que pagarlo, en caso de que no puedan comprobar que siguen y aplican las normas para evitar las importaciones de productos fabricados con mano de obra forzosa.
Arancel del 10% sobre 80.2 mmdd
Cuánto representan en términos nominales el 85% y el 15% de los productos que México exporta a EU bajo las reglas y, sin ellas, del T-MEC.
De acuerdo con la última cifra reportada por el Departamento de Comercio de EU y de México, el total de exportaciones mexicanas a EU, al cierre del 2025 fue de 534.9 mil millones de dólares.
En consecuencia, estarían libres de aranceles 454.6 mil millones de dólares.
Y alrededor de 80.2 mil millones de dólares de exportaciones mexicanas, sí tendrían que pagar aranceles.
Fecha límite y estrategia mexicana
La propuesta de EU, no contempla una entrada en vigor inmediata, sino que abre un proceso de consulta de 45 días.
La Representación de la Casa Blanca (USTR), encabezada por Jamieson Greer difundió la resolución que adoptará luego de una investigación que señala la presunta falta de aplicación efectiva de medidas por parte de 59 países –incluyendo la Unión Europea, Reino Unido, Canadá y México– para impedir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso en terceros países.
Casi inmediatamente después, y luego de las consultas respectivas con la USTR, el gobierno mexicano informó que los aranceles de EU por trabajo forzoso excluyen a productos que cumplan con el T-MEC.
La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, informó que sostendrá conversaciones formales con la USTR, incluyendo una ronda formal en el marco de la revisión del T-MEC para presentar la información sobre el compromiso y acciones de México en contra del trabajo forzado.
Ebrard confía en que la propuesta arancelaria de EU, será modificada en función de los resultados de las mesas de discusión bilateral que México y Estados Unidos continuarán sosteniendo en las próximas semanas.
Trabajo forzoso, en lugar de IEEPA
La investigación bajo la Sección 301 de USTR es parte de la estrategia del presidente Donald Trump, para sustituir los aranceles impuestos en medidas previas como IEEPA (que fueron eliminados por la Suprema Corte y que llegaron a ser de 25%) y la Sección 122 (cuyo vencimiento será el próximo 24 de julio).
México sí prohíbe el trabajo forzoso
Frente a esta resolución, vale la pena preguntar: ¿Qué ha venido haciendo el gobierno mexicano sobre el tema del trabajo forzoso?
El 17 de febrero de 2023, México publicó el Acuerdo que Establece Las Mercancías cuya Importación está Sujeta a Regulación a Cargo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
La medida establece que los bienes importados a México bajo cualquier partida arancelaria no deben ser producidos total o parcialmente mediante el uso de trabajo forzoso u obligatorio.
El gobierno mexicano prohíbe legalmente la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
México mantiene un mecanismo de investigación y prohibición de importaciones y realiza un operativo desde mayo del 2023, actualizado en octubre del 2025.
Este permite investigaciones de oficio o a petición de cualquier persona/empresa mexicana; recepción de denuncias; un plan piloto establecido este año con investigaciones de oficio en sectores de alto riesgo: textil, vestido, calzado y utiliza los 11 indicadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), además de la cooperación interinstitucional entre las secretarías de Economía y del Trabajo; aduanas, embajadas y autoridades de EU y Canadá.
USTR, sus razones
Sin embargo, parece que el problema está en los detalles.
En su análisis, la USTR tiene claro que México sí prohíbe la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
Sin embargo, dice que México no está haciendo cumplir eficazmente su prohibición.
Esos son los hechos.
Está claro que esta nueva intentona arancelaria, busca presionar más al gobierno mexicano, en pleno proceso de revisión del T-MEC.
Ebrard, ha sido muy paciente y meticuloso en presentar toda la “data” necesaria para contra argumentar, con cifras, al gobierno de EU.
Lo más probable es que al final, el gobierno mexicano logre librar éste nuevo escollo arancelario. Veremos.