Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Banamex: tal vez sí

Vikram Pandit, el impugnadísimo mandamás de Citigroup, se acerca a la encrucijada de tener que vender los bienes para remediar los males.

Hace poco, dijo que jamás vendería una de las contadas joyas de la corona que le quedaban, la correduría Smith Barney, porque encajaba perfectamente con la estrategia a futuro de lo que alguna vez fue el modelo de supermercado financiero.

Tuvo que vender el control mayoritario de Smith Barney, a pesar de que apenas logró 2,500 millones de dólares, pues así de desesperada es la situación de liquidez de Citi.

Por esa acción, hoy carecen de credibilidad las afirmaciones de Pandit y su equipo de que nunca venderían Banamex, de las pocas joyas que quedan, porque es una fuente segura de ingresos y además encaja a la perfección con lo que se visualiza como el futuro de Citi, que es la banca de consumo.

Según reportó en días pasados The Wall Street Journal, el equipo de Pandit está seriamente considerando la venta de la filial mexicana, ante el rápido deterioro de las finanzas del doblegado gigante neoyorquino.

La aprobación del paquete de estímulos de Barack Obama, que es cosa distinta del nebuloso segundo tramo del rescate bancario que el secretario del Tesoro, Tim Geithner, anunció la semana pasada, agregó presión a Pandit.

De último momento, el Senado le agregó al plan de estímulos por 787,000 millones de dólares una cláusula que pone estrictos topes a la remuneración de ejecutivos bancarios, tanto los que ya han recibido ayuda como los que la obtendrán a futuro.

El tope a los bonos, equivalente a la tercera parte del sueldo anual, se considera una limitante grave para poder reclutar al mejor talento y ya algunos bancos dicen que harán lo necesario para pagar al gobierno lo que deben para no estar sujetos a esa medida anticompetitiva.

Para poder liquidar la deuda del rescate que es de 45,000 millones, y además capitalizarse luego de perder 30,000 millones más lo que falta, Citi necesitaría vender activos. La estimación es que obtendría entre 8,000 y 9,000 millones por Banamex, menos de los 12,500 millones que pagó hace ocho años.

Hoy lunes, Banamex dará a conocer sus resultados del 2008. Aunque habrá utilidades, no serán de la magnitud del 2007, cuando llegó a aportar la mitad de las utilidades netas de Citi que ascendieron a 3,600 millones.

Desde luego, el gran problema del momento actual para cualquier interesado en México sería el financiamiento, que está seco, por más que los CEO de los 10 bancos más grandes de EU juraron en su comparecencia ante el Congreso la semana pasada que no han dejado de prestar.

Según el reporte de The Wall Street Journal (WSJ), representantes de varias familias ricas de México han ido a Nueva York en los últimos días buscando financiamiento en caso de que ocurra la venta.

En la actual coyuntura, nadie sabe qué tiene más peso, si las urgentes necesidades de capital o el mapa estratégico para el futuro de Citi.

Siempre de acuerdo con el WSJ, otra complicación para Pandit es que tres personajes clave en México han expresado en privado una gran frustración por la gestión de Pandit, afirmando que a

Banamex le iría mucho mejor si pudiera desligarse de Citi.

Ellos son Roberto Hernández, integrante del consejo de Citi; Manuel Medina Mora, quien encabeza las operaciones en América Latina, y Alfredo Harp, exdueño y posiblemente quien hoy cuente con mayor liquidez. Afirma el WSJ que los tres están afanosamente buscando los recursos que serían necesarios, cosa que es difícil en el momento actual.

Se mencionan varios posibles candidatos y combinaciones de bancos extranjeros con inversionistas mexicanos.

Una de esas combinaciones podría ser el banco brasileño Itaú, por su cuenta o en sociedad con Hernández, Medina Mora y Harp.

Otra posibilidad que se menciona es HSBC, el banco inglés que aunque ha tenido descalabros en regiones como Asia, es de los que mejor han logrado sortear la tormenta financiera.

En privado, algunos altos ejecutivos de Citi han reconocido que de llegar a vender Banamex por las imperiosas necesidades de capital, sólo se haría si el precio es muy atractivo y, aun así, sería como el caso de Smith Barney, manteniendo 49% de la participación.

rmena@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas