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Un mundo basado en reglas, en riesgo
La guerra entre Rusia y Ucrania tiene como telón de fondo la peligrosa desarticulación del Derecho Internacional.
Este viernes se cumple un año del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. Unos de los países que ha cambiado su matriz de defensa es Alemania. Su embajador en México Wolfgang Dold recibió la mañana de ayer a El Economista para charlar sobre el tema.
El diplomático hace una defensa del mundo basado en reglas regidas por el derecho internacional.
—El presidente Putin ha tratado de justificar su invasión diciendo que hay que desnazificar a Ucrania. ¿Cómo toma estas palabras la sociedad alemana?
No se le toma en serio a este relato. Es un pretexto. Hay una búsqueda frenética de razones por parte de Rusia, para explicar esta invasión.
—¿En el fondo del conflicto entre Rusia y Ucrania, también hay una batalla entre Rusia y Occidente?
Se habla mucho de que el conflicto es entre Rusia y Occidente. No es mi perspectiva. Se trata de un conflicto entre Rusia y el resto del mundo que cree y defiende las reglas internacionales; un mundo basado en reglas, pacífico y concentrado en el bienestar.
—En su discurso del martes el presidente Putin mencionó su salida del acuerdo nuclear vigente con Estados Unidos. ¿El mundo es más peligroso hoy que al inicio de la semana?
El mundo es más peligros desde el 24 de febrero del año pasado. El discurso del presidente Putin ha demostrado que, aunque todos queremos salir de esta situación de violencia, vemos que no hay una disposición por parte del liderazgo ruso de bajar el tono; de buscar una solución al conflicto. Ha sido un discurso bélico.
—El 27 de febrero el canciller Olaf Scholz compareció ante el pleno del Bundestag puso un nombre a lo que estaba ocurriendo. Lo llamó Zeitenwende (cambio de época), y anunció un presupuesto extraordinario de defensa por 100,000 millones de euros. Todo indica que el ejército alemán será el tercero más importante del mundo.
Se trata de un presupuesto especial, un fondo extraordinario que funcionará a lo largo de los próximos años. Aparte se encuentra el presupuesto anual.
Que va creciendo.
Sí, necesitamos renovar el equipo militar y porque hemos estado gastando por debajo del 2% del PIB; el objetivo de la OTAN establece hacerlo en un 2 por ciento.
—¿La sociedad alemana está apoyando las decisiones del canciller Scholz respecto a la ayuda militar a Ucrania?
Las últimas encuestas muestran que hay una mayoría que dice que sí hay que apoyar en términos militares. La decisión de entregar armas en una zona de conflicto rompió con todos nuestros principios que teníamos antes del 24 de febrero. Tenemos una situación de ataque contra Ucrania y apoyamos (al país) por su legítima defensa.
—¿Cuáles serían los límites o características de la participación de Alemania en la guerra?
Hay tres hilos conductores: apoyar a Ucrania económica y militarmente; hacerlo con estrecha cooperación con los socios, no hacerlo solo, y; no involucrarnos en esta guerra.
—¿La propuesta del presidente Macron de tener un ejército europeo común es inviable?
El ejército europeo con un mando único es muy lejano, pero sí coordinar la producción de armas, desarrollar estrategias comunes. Recientemente se reunieron el canciller Scholz y el presidente Macron y están de acuerdo en reforzar las capacidades de defensa de Europa. Tenemos proyectos comunes. Por ejemplo, desarrollaremos un avión caza junto a Francia y España.
—Protección civil de su país ha recomendado a la población tener agua potable, alimentos no perecederos y velas en casa.
No es una recomendación nueva debido a la situación en Ucrania, es una recomendación permanente desde la década de los 50 o 60.
China presentará un plan de paz.
Veremos lo que va a decir; no rechazamos de antemano iniciativas de paz. No queremos aislar a Rusia a largo plazo, pero en este momento no vemos su disposición de entrar en una situación de reglas y de no violencia.