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Republicanos retoman el control del Senado de EU
Por primera vez en ocho años, el Partido Republicano recupera el dominio de ambas cámaras del Congreso, lo que complicará la agenda de Obama en sus dos años restantes.
Anoche, luego de ocho años, los candidatos republicanos ganaron el control del Senado, en unas elecciones que evidenciaron el desencanto que existe con el presidente Estados Unidos, Barack Obama.
Las rápidas victorias representaron un repudio hacia el presidente, quien llegó al puesto envuelto en un manto de cambio en el 2008 y fue reelegido en el 2012, pero cuyo segundo periodo fue abrumado por una serie de problemas que fueron desde las crisis en el extranjero hasta la llegada del virus del ébola a Estados Unidos. A lo largo de la campaña, Obama se convirtió en el objetivo de las críticas de los candidatos republicanos, lo que al final lo obligó a hacer campaña sólo en estados considerados como bastiones demócratas.
A medida que las casillas cerraban en Arkansas, donde el representante republicano Tom Cotton ganó el escaño que actualmente ocupaba el senador demócrata Mark Pryor, el senador republicano John Boozman aseguró que los resultados eran más un referéndum sobre el presidente que una declaración sobre el Partido Republicano y su agenda.
Nuestro partido venció con su operación y tenía mejores candidatos, pero esta elección se trató de lo que estaba ocurriendo en el país y el mundo. La gente está preocupada por el Medio Oriente, y por lo que está pasando en casa. Eso fue lo que creó este ambiente para los republicanos , aseguró Boozman, senador por el estado.
El Senado, controlado por los republicanos, que entrará en funciones en enero del 2015, se espera que complique la agenda de Obama de distintas maneras, grandes y pequeñas. No sólo sus funcionarios enfrentarán un escrutinio más duro del Senado o su propuesta para un acuerdo internacional contra cambio climático afrontará una mayor resistencia. Se espera que los republicanos exijan la aprobación del controvertido oleoducto Keystone XL y que presionen por desmantelar piezas clave de la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible (Obamacare).
Se espera que el Senado sea dirigido por el actual líder de la minoría, Mitch McConnell, un experto de la vieja guardia republicana que mismo se sacudió fácilmente a una demócrata de alto perfil, quien fue fuertemente respaldada por los líderes nacionales del partido, Alison Lundergan Grimes.
Casi seis de cada 10 votantes afirmaron estar insatisfechos o enojados con la administración de Obama, con una proporción similar sintiendo lo mismo de los líderes republicanos en el Congreso.
Obama ha tratado de convencer al público de los avances de su gobierno, sobre todo en la economía. Las encuestas de salida encontraron que 40% de los electores consideró que la economía era el más importante de los temas en el país; no obstante, a pesar de las mejoras modestas en este rubro -el desempleo se situó por debajo de 6%, el mercado de valores creció y los precios del gas bajaron- el electorado en general expresó una opinión pesimista.
Una cuarta parte de los votantes indicó que la seguridad social y médica era el tema principal en su voto, mientras que alrededor de uno de cada siete expuso que la política exterior o la inmigración ilegal eran más importantes.