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Cómo definir y combatir la ignorancia financiera
En México son pocas las instituciones que se preocupan integral y sistemáticamente por el tema.
No hay oscuridad sino ignorancia .
William Shakespeare.
En los últimos años ha empezado a cobrar relevancia el tema de la educación financiera y los métodos para procurar ésta entre la población. Se han creado mecanismos que apoyen a las personas a conocer más sobre el tema, con la idea de que ello permitirá decisiones proactivas y más orientadas a alcanzar, dentro del marco de las posibilidades económicas de las personas, una mayor estabilidad y bienestar económico.
En México son pocas las instituciones que se preocupan integral y sistemáticamente por el tema. En muchos casos esta preocupación y los esfuerzos que a ella se asocian todavía se encuentra en las primeras etapas relacionadas con sólo hacer llegar a grupos de la población (generalmente de clientes) información sobre el tema.
En un ensayo titulado Conocimiento, educación financiera y resultados económicos , divulgado en febrero pasado, la investigadora Justine Hastings de la Universidad Brown, en Estados Unidos -en colaboración con otros autores-, hace una revisión sobre los avances para medir el nivel de ignorancia financiera, la educación financiera y los resultados en términos de finanzas personales que para grupos concretos de la población estos dos elementos implican.
CÓMO SE DEFINE LA IGNORANCIA FINANCIERA
La mayoría de los estudios parten de reconocer la importancia de un conocimiento financiero base que, sumado a prácticas financieras personales concretas, son la mejor vía para mejorar el bienestar de todos los sectores y no sólo los de mayor ingreso. En nuestro país, por ejemplo, decisiones como la pertenencia a una administradora de fondos para el retiro puede implicar diferencias significativas en el tiempo por los niveles diferenciados de comisiones y rentabilidad entre una y otra, siendo estas diferencias más importantes para aquellos para quienes ese será su único respaldo en la vejez.
En el artículo se indica que para tomar decisiones adecuadas relacionadas con el consumo o el ahorro -presente contra futuro- es necesario entender de forma básica y conceptual (pero sobre todo en sus implicaciones prácticas) tres temas: el interés compuesto, la inflación y el riesgo financiero. Si estos temas se desconocen, es imposible tomar decisiones financieras adecuadas.
Pero al mismo tiempo comprender estos temas no es suficiente si ello no se traduce en acciones concretas que formen hábitos financieramente sanos.
En México, de acuerdo con una encuesta realizada entre sectores medios/altos en 2010, se encontró que apenas 15% de los encuestados tenía conocimiento adecuado de estos tres conceptos. Y en conceptos clave como el interés compuesto, menos de la mitad de las personas lo entendían.
Dos elementos adicionales que algunas investigaciones agregan como base para eliminar la ignorancia financiera son: el entendimiento del concepto de crédito (como el plazo y sus intereses) y los efectos básicos que el entorno económico tiene sobre las tasas de interés y de rendimiento.
QUÉ HACER PARA MEJORAR NUESTRO CONOCIMIENTO Y CONDUCTA FINANCIERA
Para quienes colaboramos en temas financieros existe un enorme reto y una oportunidad. El reto es construir herramientas que permitan difundir un mejor conocimiento de los temas.
La oportunidad es la de crear instrumentos que favorezcan mejores prácticas de ahorro, mediante vehículos adecuados, rentables (para ahorradores y empresas) y convenientes para los sectores medios y bajos de ingreso. Éstos representan potencialmente un volumen de ahorro extraordinario.
A los individuos nos corresponde actuar proactivamente para reducir nuestra ignorancia financiera y avanzar en acciones concretas para una mayor estabilidad financiera personal y familiar en el futuro.
El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter: ?@martinezsolares