Buscar
Estados

Lectura 4:00 min

Planta de biogás Bordo Poniente evita 66,000 toneladas anuales de emisiones en CDMX

El proyecto es operado por Mota Engil a través de su filial Sistemas Eléctricos Metropolitanos, con una vida útil de 40 años para la extracción de biogás.

Una vez sellado el relleno, el biogás que se sigue generando es extraído mediante infraestructura especializada. foto: cuartoscuro

Entre el 2023 y el 2024, la clausura y encapsulamiento del relleno sanitario en el Bordo Poniente IV ha permitido mitigar 66,000 toneladas anuales de gases de efecto invernadero en la Ciudad de México, además tiene la capacidad de generar energía eléctrica a partir de los desechos sólidos, señaló a El Economista, Iván Monjarás, gerente de Administración y Finanzas de Sistemas Eléctricos Metropolitanos (SEM).

SEM es una de las filiales del consorcio de origen portugués Mota Engil, especializada en la generación de energía. “Ciudad de México durante 18 años, de 1992 a finales del 2010, dispuso todos los residuos sólidos urbanos dentro del predio que nosotros tenemos, que es Bordo Poniente cuarta etapa”.

En el 2010 cerró el relleno sanitario, entre el 2011 y el 2018 se registró una etapa de diferentes gestiones gubernamentales y privadas hasta que Mota Engil entró con el proyecto de construcción y clausura del relleno sanitario, explicó el entrevistado.

“Lo que teníamos era un relleno sanitario al aire libre, no teníamos clausurado el relleno. La basura en descomposición emite gases de efecto invernadero que se van a la atmósfera. A partir del 2018 colocamos una geomembrana y un geotextil, que lo que hace es encapsular todos los residuos sólidos urbanos. En términos coloquiales es como si pusiéramos toda esta basura dentro de una bolsa hermética”, explicó.

Una vez sellado el relleno, el biogás que se sigue generando es extraído mediante infraestructura especializada. “Lo que hacemos, es a través de 490 pozos en todo el relleno sanitario la extracción del biogás, y tenemos un motor generador con lo cual generamos energía”. El predio tiene un área de 402 hectáreas y la disposición de los residuos sólidos urbanos está en 355 hectáreas.

Pendiente energético

A pesar de los beneficios ambientales, el proyecto arrastra un pendiente en el rubro que originalmente le dio viabilidad financiera: la generación de energía eléctrica. En el 2011 el Comité Técnico del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) autorizó un apoyo de 350 millones de pesos para el proyecto “Clausura, cierre y aprovechamiento de biogás de la IV Etapa del Bordo Poniente”.

En febrero del 2012, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) lanzó la Licitación Pública LP/GDF/SOS/DGSU/CONCESIÓN/001/2012 para la concesión de la captura y aprovechamiento del biogás y la generación de energía eléctrica con los residuos sólidos urbanos del Bordo Poniente.

En diciembre del 2014, el GDF, Fonadin y SEM, constituida por el consorcio ganador de la licitación, firmaron un Convenio de Apoyo Financiero que contemplaba una inversión de 3,546 millones de pesos, de los cuales 350 millones provenían del Fonadin bajo un esquema de apoyo condicionado al reembolso con los ahorros generados por la energía.

El proyecto original estimaba generar hasta 20 Megawatts (MW) de energía a partir del biogás, la cual sería vendida al Gobierno de la Ciudad de México a un precio inferior a la tarifa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El ganador de la licitación no logró arrancar la ejecución del proyecto que permaneció congelado entre disputas legales y renegociaciones contractuales cuya información fue reservada por el gobierno capitalino

Hasta el 2018, como confirmó el entrevistado, que Mota Engil tomó el control para iniciar la clausura del relleno. La empresa participa con 25.5%, hasta el 2041, de acuerdo con información oficial en el sitio web.

Con Mota Engil “el proyecto en algún inicio estaba diseñado para hasta 14 MW, sin embargo, hoy en día estamos operando a 1 MW, que es 100% utilizado para autoconsumo”, principalmente para la central de tratamiento de lixiviado, el líquido contaminante que emiten los desechos sólidos.

El sistema de extracción de biogás opera al 30% de su capacidad, con una vida útil de 40 años para el proyecto en las condiciones actuales de operación. La planta comenzó a operar y a mitigar emisiones a partir del 2023.

Un organismo internacional verificó “que nosotros mitigamos estas 66,000 toneladas anuales”, el proyecto se encuentra en su segundo periodo de revisión y validación, cuyos resultados actualizados se esperan entre junio y agosto de este año.

Noticias Recomendadas