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Consumo privado sorprendió al alza en diciembre del 2025 y atenuó su desaceleración anual
Creció 1.2% mensual, superando la expectativa de avance de 0.3% que planteó el Inegi; en el año rescató un crecimiento de 1.2%, luego de un primer semestre en números rojos.
Foto EE: Rosario Servin
El ánimo decembrino del 2025 le vino bien al consumo en México. Durante el último mes del año pasado los gastos en bienes y servicios que realizan las familias mexicanas crecieron 1.2% en comparación con el mes previo, avance que más que compensó el descenso de 0.5% de noviembre y quedó por arriba de lo anticipado, informó este jueves el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
Esta expansión, sumada a una base de comparación relativamente sencilla –el consumo privado cerró a la baja el 2024– llevó el comparativo interanual del consumo privado en diciembre a un notable crecimiento de 5.6%, que es su mayor salto desde marzo del 2024, cuando subió 6.1 por ciento.
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Destaca que el crecimiento mensual de 1.2% que tuvo el consumo privado en diciembre resultó notablemente mayor que el 0.3% de avance que estimó a mediados de febrero el Inegi, cuando dio a conocer su Indicador Oportuno del Consumo Privado.
De forma desglosada, la compra de bienes importados tuvo la mayor contribución al crecimiento mensual del consumo, al experimentar un sólido repunte de 4.9% (versus un decremento de 3.3% observado en noviembre).
En tanto, el gasto en bienes y servicios de origen nacional subió un marginal 0.1%, que reflejó débiles movimientos de 0.1% en el apartado de bienes y de 0.2% en el de servicios.
Resultados anuales
Luego de debilitarse durante la segunda mitad del 2024, el consumo privado tuvo un tímido repunte durante la primera mitad del 2025, para después recuperar algo de fuerza en la segunda parte del año.
De enero a diciembre creció 1.1%, con lo que pudo darle la vuelta al descenso acumulado de 0.7% que arrastraba a junio.
Sin embargo, el 2025 fue el quinto año consecutivo de desaceleración del indicador, luego de los saltos de 8.4%, 4.8%, 4.2% y 2.6% vistos en el 2021, 2022, 2023 y 2024, respectivamente.
En cuanto a los fundamentales de la variable, en el 2025 jugaron a favor el crecimiento sostenido del salario real en el sector formal, la resiliencia del crédito al consumo (que se benefició de una menor tasa de referencia del Banxico) y la expansión de programas sociales (pensiones a mujeres de más de 60 años y becas a estudiantes de educación básica).
En contrapunto, afectaron la marcada desaceleración de la creación de empleo formal y un aumento de la informalidad laboral, así como la caída del flujo de remesas.