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Hoteles maduros buscan una segunda vida en pleno boom turístico
Renovar un inmueble puede costar hasta 10 veces menos que construir uno nuevo y elevar tarifas entre 20 y 40 por ciento
Hoteles sobre avenida Paseo de la Reforma en la Ciudad de México.
En medio del crecimiento del turismo, la renovación y reconversión de hoteles se ha convertido en una alternativa para inmuebles envejecidos que comienzan a perder competitividad frente a la expansión de proyectos nuevos.
De acuerdo con GAYA, firma especializada en gerencia de construcción, este tipo de intervenciones puede incrementar la tarifa diaria promedio (ADR) entre 20 y 40 por ciento.
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Además, el periodo de recuperación de la inversión suele ubicarse entre cinco y ocho años, un plazo competitivo para la industria. Patxi Borbolla, director de operaciones en GAYA, explicó que la diferencia económica entre renovar y desarrollar un nuevo hotel es significativa.
Una remodelación puede costar entre 12,000 y 40,000 dólares por habitación, mientras que una nueva construcción suele requerir inversiones de 150,000 a 450,000 dólares por cuarto.
“La demanda de renovaciones es real, creciente y cada vez más sofisticada. En el 2025 se abrieron 6,000 habitaciones nuevas en México y hay más de 17,000 en construcción. En paralelo, están los propietarios que tienen activos de 20 o 30 años de antigüedad preguntándose qué hacer con ellos”, comentó Borbolla en entrevista.
Hoteles en rezago
Los hoteles que buscan reconversión suelen tener entre 80 y 200 habitaciones, construidos entre los años 80 y principios de los 2000, ubicados en zonas urbanas o destinos turísticos populares.
Muchos de ellos todavía mantienen niveles aceptables de ocupación, pero ya no logran cobrar tarifas competitivas. Detrás de esa pérdida de valor aparecen instalaciones deterioradas, materiales obsoletos, problemas estructurales y conceptos que dejaron de cumplir las expectativas de los viajeros.
La falta de sistemas sustentables también comienza a impactar la operación y la percepción de los huéspedes, en un mercado donde la eficiencia energética y la experiencia del usuario ganan relevancia.
“El problema de fondo es quedarse fuera del juego. Los hoteles que invierten en sustentabilidad pueden subir ingresos alrededor de 5% y mejorar la satisfacción del huésped. El que no invierte no solo deja de crecer, se rezaga frente a los demás”, expuso Borbolla.
Destinos por transformar
Desde la experiencia de GAYA, uno de los mercados con mayor potencial para elevar ingresos mediante renovaciones son los hoteles ubicados en centros históricos, como el de la Ciudad de México.
En estos casos, trabajos de renovación hidráulica, modernización de fachadas y recuperación de espacios públicos pueden reposicionar inmuebles con décadas de antigüedad.
Otro foco importante se encuentra en el Caribe mexicano y en Los Cabos, Baja California Sur. En estas regiones, varios resorts construidos en la década de los 90 enfrentan una fuerte competencia frente a nuevos complejos de lujo. Sin embargo, conservan ubicaciones privilegiadas frente al mar o corredores consolidados.
Ciudades industriales como Monterrey, Saltillo, San Luis Potosí y Querétaro también concentran activos que requieren transformaciones. Los viajeros de negocios requieren espacios de coworking y conectividad de alto nivel.
“Lo que comparten todos estos mercados es que tienen oferta turística o de negocios probada, limitaciones para construir nuevo por costo o regulación, y propietarios dispuestos a invertir si encuentran el socio correcto y el modelo financiero adecuado”, afirmó Borbolla.