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¿Cuáles son las probabilidades de que México gane el Mundial 2026?
Un millón de simulaciones coloca a México como líder de su grupo y le da 15% de probabilidad de llegar a cuartos, 3.1% de alcanzar semifinales y apenas 0.19% de ganar el Mundial, aunque la localía mejora sus opciones.
Aficionados del futbol celebrando con playeras de la Selección Mexicana en las inmediaciones del Ángel de la Independencia en la Ciudad de México.
México ganaría el Mundial 2026 en alrededor de dos de cada 1,000 torneos, de acuerdo con un modelo estadístico desarrollado por los fundadores del ITAM Sports Analytics Conference (ISAC). La estimación deja a la Selección Mexicana con una probabilidad de 0.19% de levantar la copa, aunque jugar como local eleva sus posibilidades de superar las primeras rondas.
El cálculo proviene del ISAC Bot, un sistema creado originalmente para anticipar resultados de la Liga MX y adaptado para simular los 104 partidos de la Copa del Mundo. Santiago Fernández del Castillo, cofundador del ITAM Sports Analytics Conference, explicó que el ejercicio reprodujo el torneo un millón de veces y calculó los resultados probables de cada selección.
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“Llegaríamos en 31 de esas 1,000 a la semifinal y llegaríamos en nueve de esas 1,000 a la final. Apenas en dos, porque es 0.19, lograríamos alzarnos con el título”, dijo Fernández del Castillo durante la presentación del modelo.
La selección tendría una probabilidad de 15% de alcanzar los cuartos de final, equivalente a 150 clasificaciones por cada 1,000 simulaciones. Su posibilidad de avanzar a las semifinales cae a 3.1%, mientras que la de disputar la final se ubica cerca de 0.9 por ciento.
El nuevo formato complica el camino
México comenzará el torneo en el Grupo A frente a Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia. El modelo coloca al conjunto mexicano en el primer lugar del sector, seguido por Corea del Sur y Chequia. Esta última también avanzaría como uno de los ocho mejores terceros lugares.
El Mundial de 2026 será el primero con 48 selecciones distribuidas en 12 grupos. Los dos primeros lugares de cada sector y los ocho mejores terceros pasarán a una nueva ronda de 32 equipos, una ampliación que aumenta la cantidad de combinaciones posibles y vuelve más incierto el camino de cada selección.
Fernández del Castillo explicó que existen 495 configuraciones para determinar los cruces de esa primera fase eliminatoria. Una variación pequeña en otro grupo podría cambiar al rival de México y convertir un enfrentamiento accesible en un partido contra Brasil u otra potencia que haya terminado en una posición inesperada.
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El camino central proyectado por el ISAC Bot coloca a México frente a Costa de Marfil en la ronda de 32, Inglaterra en los octavos de final, Argentina en los cuartos y España en la final. La secuencia representa el recorrido que surgiría cuando los demás resultados coinciden con las probabilidades más altas del modelo.
La simulación identifica a España como campeona en cerca de una cuarta parte de los torneos. Argentina ocupa el segundo lugar entre las favoritas e Inglaterra aparece en tercero. El sistema incorpora el rendimiento reciente, la fortaleza relativa de los rivales y el valor de mercado de los jugadores convocados.
“Tomamos 40 años de partidos de Copa del Mundo, copas de cada confederación, amistosos y los valores de mercado de todos los jugadores convocados”, dijo Fernández del Castillo.
El modelo asigna calificaciones ofensivas y defensivas a cada selección mediante un sistema de fuerza relativa basado en Elo, el método empleado en el ajedrez para comparar jugadores. Después estima el número de goles con una regresión XGBoost ajustada a una distribución de Poisson y reproduce cada encuentro mediante simulaciones de Montecarlo.
Entre las variables aparecen el resultado del partido, los goles de cada equipo, el rendimiento por tiempo, la sede, el tipo de competencia y la racha durante los cinco encuentros más recientes. El valor de las plantillas se divide entre portería, defensa, medio campo y delantera para medir el impacto de las convocatorias y las lesiones.
Rodrigo Cobo, cofundador del ISAC, advirtió que el propósito del ejercicio consiste en mostrar cómo la analítica transforma los deportes profesionales. Los clubes ya emplean datos para evaluar fichajes, diseñar tácticas, anticipar lesiones y calcular la contribución de cada jugador dentro de una jugada.
“Hoy los datos ya no son una ventaja competitiva. Creo que ya son una obligación en todos los deportes a nivel mundial”, dijo Cobo.
La localía eleva las opciones
La localía representa el principal impulso para México. Cuando los responsables retiraron esa variable, la selección perdió casi cinco puntos porcentuales en su probabilidad de llegar a cuartos de final y cerca de dos puntos en sus opciones de alcanzar las rondas siguientes.
El resultado recoge el efecto de la altura, el conocimiento de la cancha y el respaldo del público. México disputará sus tres encuentros de grupo en territorio nacional y podría jugar varias fases eliminatorias en el Estadio Ciudad de México, siempre que avance como líder de su sector.
El propio modelo conserva un margen amplio para resultados inesperados. Fernández del Castillo recordó el 7-1 de Alemania sobre Brasil en 2014, un encuentro cuyas cifras de posesión, disparos y tiros de esquina mostraron diferencias menores que el marcador.
“Los datos nos dan una señal de hacia dónde creemos que se podría ir un Mundial”, dijo. La probabilidad de 0.19% convierte el campeonato mexicano en una final extraordinaria, aproximadamente uno entre 526, dentro de un torneo donde una lesión, una expulsión o unos minutos de descontrol pueden desmontar cualquier predicción.
rodrigo.riquelme@eleconomista.mx