Buscar
Arte e Ideas

Lectura 3:00 min

Un desperdicio de talento

De todo el universo Marvel, las cintas de Spider Man deberían ser las mejores.? No es así con esta entrega del arácnido.

Hasta ahora la empresa de Marvel de llevar a todos sus héroes y cómics a la pantalla ha sido un éxito. Cada entrega de Iron Man, los X Men o las de Capitán América y Thor se distinguen por ser cintas divertidas, con guiños a los fanáticos de las historietas y otras referencias pop. Son, esencialmente, un geekfest; se sabe que geek is sexy.

El personaje insignia de Marvel es Spider Man y sería de esperarse que sus películas deberían ser las mejores de toda la franquicia. Pero no ha sido así siempre. No lo es en esta ocasión.

Hace 10 años que Sam Raimi entregó una trilogía del arácnido satisfactoria, con Tobey McGuire como protagonista. Pasaron cinco años de la entrega final, cuando Marvel decidió revivir al héroe, esta vez con Marc Webb dirigiendo y Andrew Garfield como Spidey.

La primera parte, en el 2012, nos entregó un Spider Man ultratecnológico, ágil como nunca, gracias a los efectos de CGI Spider Man se movía como debía moverse. Andrew Garfield dotó de una nueva personalidad a Peter Parker: nerd, pero cool, con patineta y frases ingeniosas frente a los villanos. No estaba mal. De hecho estuvo muy bien y este nuevo Spider Man estuvo entre lo mejor del cine hollywoodense ese año.

Ahora tenemos la segunda entrega, muy esperada. Y es una decepción. El guión parece sacado de una cinta directa a televisión, muy infantil, en el que las escenas dramáticas (muy necesarias porque esta entrega es imprescindible en el camino de Spidey) parecen sobrepuestas. Este Spider Man parece caricatura.

En comparación con el resto del universo fílmico Marvel se queda corta en todo: diversión, inteligencia y referencias geeks. Los guionistas son los muy exitosos Alex Kurtzman y Roberto Orci, el equipo que trabajó con JJ Abrams en la serie de Star Trek. Este guión se siente como un primer borrador, algo no acabado.

Peter Parker (Garfield) quiere sacar de su vida a su amada Gwen Stacy (Emma Stone). Por supuesto, hay drama en el asunto y la fuerza principal de la trama es este romance adolescente que no puede ser. Debajo de las mallitas, Parker es un chico de 18 años sentimentalmente inmaduro. Qué fascinantes son los héroes adolescentes.

En su camino se enfrentará a dos nuevos villanos: Electro (un Jamie Foxx que se vuelve malvado porque tiene baja autoestima) y el surgimiento del antagonista del Hombre Araña: el Duende Verde.

Sally Field es la tía May y aparece poco en pantalla. Es una lástima que tan gran actriz sea poco aprovechada por la trama. En la cinta, Peter conoce la historia de sus padres, no habría estado mal que la tía May lo hubiera acompañado en ese viaje al pasado.

En general, se siente lenta, falsa y larguísima, con sus casi dos horas y media de duración.

concepcion.moreno@eleconomista.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas