No tengo nada en contra de querer relajarse en un camastro en la playa o de querer asistir a un clásico paseo de catedrales, monumentos y museos, pero para los viajeros como yo (y supongo que para algunos como ustedes) las vacaciones ideales son las que combinan la relajación y las excursiones con hallazgos inesperados y vueltas equivocadas para de pronto encontrar tesoros ocultos.

No importa cómo lo llames (overtourism, overbooking o una invasión extranjera), es la misma expresión: demasiados destinos alrededor del mundo están siendo asediados por una estampida de turistas. La estampida está teniendo un efecto perjudicial en la cultura, el medio ambiente y el espíritu de estos lugares.

Venecia

No cabe un alma más. Como si el hundimiento no fuera suficiente, la ciudad italiana de canales se está ahogando en turistas. Más de 30 millones de personas la visitan anualmente. El exceso de turismo contrasta con el número de residentes  (50,000 personas). La UNESCO advirtió a los funcionarios italianos que Venecia y su laguna —Patrimonio de la Humanidad desde 1987— se podría unir a la lista de sitios en peligro de extinción como Damasco y Alepo, en Siria, o Basílica de la Natividad, en Jerusalén, si no frenan su entusiasmo por los turistas.

Pasado por alto: Verona

Visitar o no visitar, es una pregunta tonta. Por supuesto que deberías. La ciudad italiana, a 75 millas al oeste de Venecia, es el escenario de dos obras de Shakespeare. Similar a Venecia, el sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO cuenta con los encantos necesarios del viejo mundo, como una plaza poblada por estatuas de dioses griegos, un lugar de artes escénicas que habitan en un anfiteatro romano y un castillo del siglo XIII construido para defender a los veroneses de los invasores. El destino también es conocido por su variedad de arroz, un pilar en los menús locales.

Machu Picchu

El exceso de visitantes y la presencia de numerosos operadores turísticos informales provocaron daños en los caminos que llevan a la antigua ciudadela inca del siglo XV en los Andes peruanos, así como la acumulación de basura y el surgimiento de múltiples sitios de acampada. Se sabe que el sitio supera el límite de visitantes recomendado por la UNESCO, que sugiere un máximo de 2,500 por día.

Pasado por algo: Choquequirao

Machu Picchu y Choquequirao también podrían ser gemelos: ambas ciudades incas antiguas están en la Cordillera de los Andes de Perú y muestran el mismo estilo arquitectónico y técnicas de construcción.

También tienen el mismo punto de partida (la ciudad de Cusco) y son accesibles por medio de una caminata de varios días, aunque la caminata Choquequirao es más ardua que el Camino Inca. A pesar de las similitudes, Choquequirao, que es tres veces más grande que Machu Picchu, recibe una pequeña fracción de visitantes.

Reykjavik

Islandia ha dejado atrás la crisis financiera gracias al boom del turismo. La explosión del volcán Eyjafjallajökull en 2010 fue un golpe de suerte que puso a esta isla en el mapa y atrajo a millones de turistas. Hoy se multiplican por cinco el número de visitantes anuales. Pero su vertiginoso crecimiento también plantea desafíos. Desde una burbuja inmobiliaria que ahora empieza a combatirse hasta una presión turística que desborda los servicios e infraestructuras nacionales.

Pasado por alto: La Isla de Baffin

La isla de Baffin (Canadá) se parece a un mundo perdido y helado y comparte varias características con el país escandinavo, como los fiordos, el sol de medianoche, la aurora boreal y el Círculo Ártico.

En el Parque Nacional Auyuittuq, también se puede esquiar, recorrer los glaciares y los campos de hielo.

Amsterdam

Los turistas superan en número a los residentes por bastantes dígitos. Para hacer frente al problema funcionarios están reflexionando o han ejecutado varias leyes, como duplicar el impuesto a las habitaciones de hotel y prohibir el alquiler a corto plazo de Airbnb y tiendas de souvenirs en el centro histórico.

Pasaado por alto: Liubliana

A Liubliana, capital de Eslovenia, poco le falta para ser un escenario de cuento. Ayudan a ello las calles adoquinadas de su bonito casco antiguo y su castillo medieval. Sabores de todo el mundo se dan cita en la Oprtha Kuhna (cocina abierta) cada viernes de abril a octubre: los mejores chefs del país se trasladan a la plaza Pogacarjev para elaborar, con productos ecológicos, desde platos exóticos de India hasta recetas eslovenas tradicionales.