Sin duda, el uso de redes sociales va en incremento. No se trata de un medio exclusivo para adolescentes o para medios de comunicación: son cada vez más las personas que encuentran en ellas un refugio para expresar lo que en otros ámbitos no pueden.

Quizás la pionera sea MySpace que surgió en el 2003 y que en menos de un año logró reunir a más de 50 millones de internautas. También está el caso de Orkut, red social de Google que aunque no logró ser muy popular (al igual que su actual apuesta, Buzz) dejó el legado de crear redes especializadas.

Actualmente hay más de 50 opciones en el mercado para públicos masivos, en donde Facebook figura como la más popular (380 millones de usuarios) y Twitter (100 millones).

Actualmente, el tiempo promedio de estar en una red social es de 22 minutos diarios. Un año antes era de 19 minutos al día.

Cálculos de ABI Research aseguran que para el 2013 serán 140 millones de usuarios de redes sociales en todo el mundo.

Para pocos

Sin embargo, también abundan las redes de élite. Hay quizás 1,200 redes de éstas, con públicos muy específicos, que jamás estarán en un ranking de popularidad pero que sí generan sus propios ingresos y públicos.

Aquí algunos ejemplos:

- Cake Financial: para corredores de bolsa e inversionistas. Sólo se puede entrar con una invitación pagada,

- aSmallWorld: la red social del jet set y la elite social, que antes de aceptarte, pide referencias bancarias.

- Pigsta, la red para expertos desarrolladores web

- Elfotown, para los amantes de la ciencia ficción

- Scispace.net, para investigadores y científicos

- Ravelry, para tejedoras expertas de crochet

-CafeMom, para mamás jóvenes

nacosta@eleconomista.com.mx

RDS