El punto número 10 de los 50 que Andrés Manuel López Obrador propuso como base de su plan de austeridad sostiene que “no se comprarán sistemas de cómputo en el primer año de gobierno”. Esta aseveración ha causado incertidumbre y preocupación en el sector de TI y entre especialistas de la industria, sobre todo porque las instituciones gubernamentales son uno de sus principales clientes y porque esto envía un mensaje que preserva la contención presupuestal en materia de TI que se ha vivido desde el sexenio de Felipe Calderón.   

Especialistas consultados por El Economista coincidieron en que es necesario esperar a conocer más detalles sobre este punto, pero también advirtieron que hay mejores opciones para optimizar las compras de tecnología que cancelarlas aun por un año.

Con el llamado Plan 50 de austeridad, el futuro presidente de México busca conseguir un ahorro de 500,000 millones de pesos, de los cuales, según datos recientes del GESOC, unos 335,000 millones serían absorbidos por los programas de becas para jóvenes que no estudian ni trabajan y en duplicar la pensión de adultos mayores.   

Sobre las compras públicas, el plan refiere que éstas se harán de forma consolidada y bajo observación ciudadana y de la oficina de transparencia de la ONU; además de que los contratos de obras públicas se llevarán a cabo mediante licitación pública.

Esto es relevante para el caso de la adquisición de tecnología si se considera que durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, 61% de las compras gubernamentales de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se realizó a través de adjudicaciones directas federales, lo que supuso un gasto de 43,172.40 millones de pesos, según el Estudio de Inversiones Gubernamentales en Tecnologías de la Información y de la Comunicación realizado por Propulsar bajo encargo de la Asociación de Internet.mx

El mercado de adquisiciones gubernamentales de tecnología alcanzó un valor total de 109,497.51 millones de pesos, destinados a 19,571 procedimientos. Los servicios y productos de TI más adquiridos por los tres niveles de gobierno durante la administración de Peña Nieto fueron el hardware, los servicios de TI y las telecomunicaciones, de acuerdo con el documento que utilizó datos del sistema Compranet correspondientes a cuatro ejercicios fiscales (2013-2016) y un trimestre del 2017.

Necesario definir sistemas de cómputo

Para Javier Allard, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria de las Tecnologías de la Información (AMITI), primero es necesario entender a qué se refiere el término “sistemas de cómputo”, ya que en este rubro pueden entrar el hardware y el software, así como los servicios de TI y nuevas tecnologías, como los servicios de nube, el big data analytics y la ciberseguridad. 

“Hablar de que no vas a comprar sistemas de cómputo es muy extenso. Si dijeran equipo de cómputo, estaríamos hablando sólamente de computadoras, por eso queremos entender”, dijo la cabeza del organismo que agremia a las empresas de TI en el país.

Allard cree que es difícil que se suspendan de tajo las compras de tecnología por parte del gobierno. Su argumento tiene que ver con que hay proyectos vinculados con actividades necesarias y estratégicas de las dependencias que requieren tecnología y puso como ejemplo el caso de una institución de salud, a la que si se le limita el acceso a tecnologías de la información, se pone en riesgo a los pacientes.  

“Nuestra postura es conocer las notas aclaratorias a este plan, para ello ya estamos buscando entrevistas con las personas que están colaborando con el presidente electo”, dijo Javier Allard.

En esto coincide Julio César Vega, director general de la Asociación de Internet.mx, para quien el punto 10 debe ser materia de estudio, por lo que deben ser dados a conocer los razonamientos que condujeron a esta medida por parte del presidente electo y su equipo.

Vega dijo que la asociación que dirige ya había identificado problemas en las compras de gobierno en lo que se refiere al sector TIC, los cuales están asentados en su “Estudio de compras gubernamentales…” y básicamente se resumen en que la adjudicación directa, que debiera ser una práctica excepcional, se ha convertido en el mecanismo más utilizado para adquirir tecnología por parte de los gobiernos. A esto se suma el que la terminología en la compra de tecnología no está homologada, por lo que resulta complicado saber qué es exactamente lo que el gobierno está comprando en esta materia. 

El director de la Asociación de Internet.mx agregó que realizar mejoras en estas áreas en los tres niveles de gobierno para que estos puedan optimizar sus recursos permitirá que se observe a las adquisiciones de tecnologías de la información como una inversión y no como un gasto.

“Consideramos que hay mejores caminos para conseguir los ahorros. La tecnología per se es un habilitador para que se hagan una serie de cambios dentro de las dependencias y se pueda utilizar mejor el dinero, no únicamente desde luego para las compras de TI, sino en términos generales, para que se optimicen los recursos, además de que permiten transparentar el uso de estos recursos y creemos que así deberían ser abordadas por el gobierno federal”, dijo.

Contención presupuestal en TI, un problema

Ernesto Piedras, director general de la consultoría especializada en TI y telecomunicaciones The Competititve Intelligence Unit (The CIU), advirtió que es un problema el que se mantengan las limitaciones presupuestales en materia de TI que anuncia el punto 10 del plan de austeridad de López Obrador.

“Desde Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, temas de austeridad mal dirigidos redujeron la inversión en materia de TI, básicamente de computadoras”, dijo Ernesto Piedras.

Por eso al especialista no le parece extraño entrar a una oficina del sector público y ver equipamiento muy añejo u obsoleto. El ya de por sí lento proceso de adquisición de tecnología se haría aún más complicado con el anuncio de la consolidación de las compras gubernamentales, con el que sería la Secretaría de Hacienda la que realizaría las licitaciones a través de lo que el futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, ha denominado una tienda electrónica, como “Amazon”, en la que las dependencias podrán consultar los productos ofertados por los proveedores que han sido integrados previamente a un contrato marco.

“Aunque el modelo de compras consolidadas y de economías a escala en las adquisiciones suena interesante, cuando hablamos del gobierno, hablamos de un monstruo enorme con necesidades muy diversificadas. El calendario de compras del Seguro Social es muy diferente al de Caminos y Puentes Federales y al de Correos de México y al de la Policía Federal”, dijo.

El punto 10 entra también en contradicción directa con la descentralización de las dependencias públicas, que requerirán más que nunca de equipos para garantizar la conectividad entre las instituciones de gobierno. En este sentido, para Piedras, la descentralización supondría una magnífica oportunidad para renovar la tecnología de las dependencias que en caso contrario estarían trasladando equipo obsoleto.

Dicho equipo obsoleto contribuirá además a que el gobierno se mantenga en un constante retraso tecnológico con respecto a la ciudadanía. “Estamos en una época en la que la sociedad reemplaza sus equipos cada tres o cuatro años y si el gobierno se retrasa en este sentido, se quedará rezagado frente a la población”, dijo el especialista en telecomunicaciones.

Impacto para la industria, incierto

Aunque el gobierno es uno de los clientes más importantes de la industria de TI no sólo en México, sino en todo el mundo, los representantes del sector y los especialistas ven incierto cuál sería el impacto que tendría si efectivamente se cancelaran la compras de “sistemas de cómputo” en el primer año de gobierno.

Mientras que para Julio César Vega, de la Asociación de Internet, el impacto dependerá de las empresas y de los insumos que cada una venda, para Javier Allard es necesario saber a qué se refiere la próxima administración con que dejará de adquirir sistemas de cómputo. 

“Sin duda alguna el gobierno es un cliente importantísimo en la cantidad de proyectos que maneja y en la cantidad de equipos relacionados con Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones, por lo que sí te pegaría, pero a lo mejor dicen: No vamos a comprar equipos de cómputo pero los vamos a meter en arrendamiento como lo hizo el decreto de austeridad de Calderón hace 12 años, entonces es diferente, porque pagarían por los servicios”.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx