Un juez de Estados Unidos emitió este viernes un fallo en la demanda antimonopolio del creador de Fortnite, Epic Games, contra la tienda de aplicaciones de Apple, eliminando algunas de las restricciones de Apple sobre cómo los desarrolladores pueden cobrar pagos en las aplicaciones.

El fallo dice que Apple no puede impedir que los desarrolladores proporcionen botones o enlaces en sus aplicaciones que dirijan a los clientes a otras formas de pago fuera del propio sistema de compra dentro de la aplicación de Apple, que cobra comisiones a los desarrolladores de hasta un 30 por ciento.

El fallo también dijo que Apple no puede prohibir que los desarrolladores se comuniquen con los clientes a través de la información de contacto que los desarrolladores obtuvieron cuando los clientes se registraron dentro de la aplicación.

Según el fallo, Apple ya no puede obligar a los desarrolladores de aplicaciones a usar su sistema de pago, un tema central en el litigio con Epic Games que podría tener implicaciones de gran alcance en el sector.

"Apple no ejerce un monopolio en el mercado de transacciones en juegos en celulares", estimó la jueza Yvonne Gonzalez Rogers.

Pero "la conducta de Apple es anticompetitiva" cuando el gigante californiano impide a los desarrolladores dirigir a los consumidores a sus propios sitios web y medios de pago", añadió.

Epic Games presentó su caso con el objetivo de romper el control de Apple en su App Store, en el último golpe al imperio controlado por el fabricante del iPhone.

Ambas firmas se enfrentaron sobre si Apple tenía derecho a establecer reglas básicas, controlar los sistemas de pago y expulsar de su sitio de ventas las aplicaciones que no se avengan a esas normas.

Apple quitó a Fortnite de su App Store después de que Epic Games lanzara una actualización del juego que esquivó el reparto de ingresos, que no permite que los usuarios de sus smartphones descarguen aplicaciones de otro lugar que no sea su tienda.

El caso, ventilado en una corte federal, llegó en momentos en que Apple sufre presiones por una amplia ristra de fabricantes de aplicaciones por su control de la App Store, que según los críticos representa un comportamiento monopólico.