La existencia de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación está en riesgo, debido a que la recién creada dependencia capitalina no cuenta con el presupuesto suficiente, pues es menor al que contaba el extinto Instituto de Ciencia y Tecnología.

El presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Édgar Borja, afirmó que la implementación y operación de las reformas legislativas que llevaron a la creación de dicha secretaría penden de un hilo , toda vez que sufrió una reducción presupuestal de 32 por ciento.

El integrante de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) expuso que de 2012 a 2013, el presupuesto para dicho sector pasó de 421 millones de pesos a 289 millones, cuando de acuerdo con la Ley de Ciencia y Tecnología, el presupuesto mínimo debería ser de uno por ciento con relación al presupuesto total del gobierno capitalino.

Al respecto, dijo, si tenemos un presupuesto de 140 mil millones para 2013, el presupuesto debería de ser de mil 400 millones de pesos para esta secretaría , sin embargo sólo se asignaron 700 millones, que tampoco fueron respetados, pues sólo existen 289 millones para este rubro.

En tribuna durante la sesión de la Diputación Permanente de la ALDF, el panista indicó que su partido propuso la reserva del Artículo 24 de dicha ley, en un intento por darle mayor presupuesto y se asignaran recursos equivalentes a uno por ciento del total de la administración de la ciudad.

Dicha propuesta fue desechada por los partidos de izquierda, condenando así a la nueva secretaría a un inicio muy incierto, para poder lograr los objetivos trazados en una nueva Ley , alertó.

Borja Rangel lamentó que en la capital no se haya hecho un esfuerzo como en el Congreso de la Unión, donde se aprobó destinar 70 mil millones de pesos a ciencia y tecnología, lo cual representó un incremento de 15 puntos porcentuales.

Afirmó que el nombramiento de René Drucker Colín al frente de la dependencia fue un acierto del jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, pero que por el contrario es un desacierto que no se le dote del recurso mínimo suficiente para que nazca una secretaría fuerte .