El coronavirus está llevando al límite los sistemas de salud de países considerados de primer mundo, como España e Italia. Además de los requerimientos de equipo médico y de espacio para tratar a quienes se han  contagiado con esta enfermedad, las consultas médicas de pacientes con otros padecimientos contribuyen a esta saturación de hospitales, clínicas y unidades médicas, además de que ponen en riesgo de contagio a más personas.

Las consultas digitales pueden ser una opción para atender de forma remota tanto a quienes puedan estar enfermos con Covid-19, como a quienes tienen otros padecimientos y que no quieren o no pueden acudir a un hospital. Dado que los datos médicos de una persona son sensibles, esto es que pueden establecer la filiación política, la orientación sexual o el estado de salud de una persona, estas consultas digitales deben ser realizadas a través de medios seguros, en donde se mantenga el secreto profesional en la relación médico paciente.

Isabel Davara, socia fundadora del despacho legal Davara Asociados, aseguró que el hecho de que los datos médicos sean sensibles supone dos condiciones en el tratamiento que debe dárseles.

El primero es que el consentimiento que una persona debe dar para que sus datos de salud sean usados por un tercero, como puede ser un médico, debe ser expreso, por escrito y debe contener la firma autógrafa o algún otro mecanismo de autenticación, como podría ser la firma electrónica. Además, la vulneración de este tipo de datos implica sanciones para el responsable de la información que pueden doblar los montos impuestos por la vulneración de datos personales.

Por esta razón, dentro de las aplicaciones de consulta digital, los usuarios deben verificar dentro del Aviso de Privacidad cómo se gestiona el consentimiento sobre el uso de los datos y si la finalidad del tratamiento de datos está especificada en el aviso de privacidad. De acuerdo con Davara, lo más importante es que el usuario sepa con certeza qué tratamiento se le dará a sus datos después de que el servicio de consulta digital haya pasado.

“Después con esos datos que piden, la edad, el peso, etcétera, junto con big data y analítica pueden generar perfiles de población, un tratamiento que es muy diferente al que se informa al usuario”, dijo Davara en entrevista.

Curatech es una de estas aplicaciones que se usan para que los pacientes se conecten con sus doctores. De acuerdo con su fundador y director, Ricardo Carvallo, las consultas entre doctores y pacientes dentro de su aplicación son privadas debido a que nadie tiene acceso a la información que intercambian doctores y pacientes por el chat. Además, las conversaciones son también anónimas, ya que la información personal, como el nombre del paciente, se almacena en un servidor desligado de en el que ocurren las conversaciones entre médico y paciente.

Según Carvallo, con la aparición del coronavirus Covid-19, el número de consultas dentro de la aplicación ha crecido de forma exponencial. “Tardamos cuatro meses en llegar a 100 doctores y en los últimos días, el número ha subido a 160”, dijo.

Dentro del Aviso de Privacidad de Curatech quedan bastante claras las finalidades de tratamiento que tendrán los datos personales de quienes decidan usar la aplicación y que van del acceso a la aplicación a realizar estudios demográficos, de intereses y comportamiento de los titulares de los datos.

Curatech es una Plataforma de Chat Post-Consulta en donde ya existe una relación, entre Doctor y Paciente, previa y presencial. Los Doctores usualmente obtienen por escrito y con firma autógrafa este consentimiento de sus Pacientes en su primer consulta, por lo que cumple con la regulación vigente en materia de protección de datos. 

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kg