Dos rasgos definen al mercado digital mexicano: una baja penetración de internet, que ronda 70% de la población, y una economía masiva, con una población económicamente activa de 58 millones de personas. Para Ricardo Sfeir, experto en comercio digital de la casa de análisis de mercado Euromonitor, esta diferencia explica por qué México está muy por detrás de Brasil en el desarrollo del comercio electrónico dentro de la región de América Latina.

Sfeir es uno de los analistas consultados por Americas Market Intelligence (AMI) y EBANX para realizar la segunda edición del informe Beyond Borders, una lectura del comercio electrónico en América Latina que busca ofrecer pistas sobre cómo han cambiado los mercados digitales con la pandemia de Covid-19. El análisis se basa en informes regionales y nacionales; así como en entrevistas a analistas y miembros de la industria del comercio electrónico, como Sfeir. 

De acuerdo con el analista, la paradoja en la que caen estos dos rasgos del mercado digital mexicano es que cualquier aumento en el consumo digital ─por pequeño que parezca─, acaba provocando un impulso masivo debido al tamaño de la economía del país, lo que la coloca como el segundo mayor mercado digital de América Latina.       

Según esta radiografía del mercado digital de América Latina, seis de cada 10 mexicanos serán consumidores digitales cuando termine el 2020, un crecimiento de 31% respecto de 2019. En Brasil, también seis de cada 10 personas serán consumidores digitales al terminar el año, pero su crecimiento respecto al año anterior será menor, con 25 por ciento. Aunque México experimenta tasas de crecimiento mayores a las del gigante lusófono, el tamaño del mercado digital brasileño triplica al mexicano y lo seguirá haciendo así, sobre todo si se considera que la población económicamente activa de Brasil duplica a la mexicana.

Mientras que el mercado digital mexicano alcanzará un valor de 31,400 millones de dólares en este 2020; el brasileño sumará 112,000 millones de dólares, según el informe. Esta tendencia se mantendrá hasta 2023, cuando se espera que el mercado digital de México llegue a  52,200 millones de dólares, cuando el de Brasil valdrá 171,000 millones de dólares.

Pagos digitales

Juliana Etcheverry, directora de Expansión LatAm y de Alianzas Estratégicas de EBANX, ve dos tendencias que favorecen al ecosistema mexicano, las iniciativas de gobierno, sobre todo en lo que se refiere a la Ley para Regular a las Instituciones de Tecnología Financiera y al sistema de pagos digitales CoDi, que ve como un predecesor del recién inaugurado sistema PiX en Brasil. Junto a esto, la directiva observa a grandes compañías regionales, como el neobanco NuBank y la fintech argentina Ualá, que ven a México con gran interés.

“De hecho, el volumen transaccionado en los países latinoamericanos de habla hispana superó por primera vez al volumen que manejamos en Brasil”, dijo Etcheverry.

De acuerdo con el estudio, las medidas de aislamiento ocasionadas por la pandemia de Covid-19 aplastaron las expectativas en torno a las primeras fases de uso de CoDi, una aplicación centrada en compras presenciales. Lo que se requiere, según el informe, son nuevos modelos vinculados con el comercio a distancia y con el uso de aplicaciones de mensajería y redes sociales.

Y es justo en este aspecto en el que recae la desventaja de México frente a Brasil, en que los pagos digitales no han logrado penetrar entre la población mexicana con tanta fuerza como entre la brasileña, aunque en ambos países son comunes las alternativas de pago con efectivo en tiendas de conveniencia o boleto bancario, como se le conoce en Brasil.

“Los medios de pago de efectivo en la región son culturales y honestamente no creo que vayamos a eliminarlos en el corto plazo”, dijo Etcheverry.

EBANX es una compañía de tecnología financiera que ofrece servicios de pagos digitales de punta a punta. En 2018, la compañía se alió con Uber para lanzar en Brasil Uber Pay, un sistema de pago de la compañía de transporte.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

kg