Santander México reportó este miércoles 29 de julio una utilidad neta de 9,644 millones de pesos en el primer semestre de 2020, que representó una caída de 11.5% respecto al mismo periodo del 2019.

Este decremento, explicó el banco, obedeció a un aumento de 4,753 millones de pesos en la estimación preventiva para riesgos crediticios, debido principalmente a un cargo especial por 3,915 millones, adicional a los cargos que se hacen de manera regular; pero también a aumentos en gastos de administración y promoción, y una disminución en el margen financiero, reflejando tasas de interés más bajas y menores saldos en los segmentos de cartera de crédito.

En lo referente al segundo trimestre de 2020, Santander México reportó una utilidad neta de 4,230 millones de pesos, una baja también de 24.6% interanual.

“Este trimestre representó un gran reto, ya que comenzamos a resentir el impacto de la pandemia en la economía mexicana, en nuestro negocio, y por ende, en nuestros resultados financieros. A pesar de estos efectos adversos, nuestro banco se mantiene sólido y enfocado principalmente en tres áreas: primero, en ejecutar nuestra estrategia para seguir apoyando a nuestros clientes y minimizar el impacto de la pandemia en sus finanzas; segundo, monitorear de cerca la salida de los activos en nuestro portafolio; y tercero, continuar fortaleciendo nuestros niveles de capital y liquidez, mismos que permanecen sólidos y muy por encima de los mínimos regulatorios”, expresó Héctor Grisi, presidente ejecutivo y director general de Banco Santander México.

En cuanto a la cartera, Santander México registró un saldo total, a junio del 2020, de 751,219 millones de pesos, cifra menor en 7.3% a la registrada en junio del 2019; y 3.2% menos que la obtenida al cierre del primer trimestre de 2020.

kg