La baja penetración en la contratación de seguros en México se debe principalmente a que existen coberturas obligatorias, pero que no se hacen valer, afirma Fernando Solís Soberón, director de seguros y prevención de Banorte.

Es una tragedia, existen personas que tienen automóviles y no cuentan con seguros de responsabilidad civil , destaca al referirse al Seguro Único de Vehículos Automotores (SUVA) que opera en el Distrito Federal, pero no contempla sanciones.

En México, dice el experto, en temas de prevención, se ha perdido la discusión sobre el tema, ya que el gobierno además de emitir leyes, deberá buscar que se cumplan de manera efectiva.

Tener contratada una póliza de seguros es un síntoma del desarrollo de un país y en México, se requiere avanzar en ese rubro, comenta.

Regulación por venir

Entrevistado previo a la Convención del Mercado de Seguros, el directivo se refirió también a las reglas de Solvencia II, un esquema que busca que las empresas tengan las reservas suficientes para atender las reclamaciones de sus clientes y no pierdan su patrimonio.

Se busca evitar riesgos sistémicos que por algún evento de efecto dominó afecten a las instituciones y pierdan solvencia , comenta el directivo, que fue el primer Presidente del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) que entró en vigor en 1997.

La nueva regulación debe contemplar que las empresas identifiquen los riesgos que enfrentan, cómo los van a gestionar y hacerles frente.

Para lo anterior, continúa, se deberían tener consejeros independientes, que no tengan relación económica, laboral ni familiar con la institución. También se deberá trabajar en el establecimiento de un Gobierno Corporativo y adecuación de los sistemas informáticos que permitan a las instituciones medir los riesgos y las decisiones que se van a tomar.

Lo importante en México es que se tiene que transitar en Solvencia II con una mejor gestión de los riesgos, protección de los usuarios de servicios financieros, pero debemos tener un tiempo razonable para que entren en vigor las nuevas medidas, ya que es un cambio enorme , manifiesta.

Los riesgos, detalla Solís Soberón, también determinarán los requerimientos de capital que deberán tener las empresas y el tiempo perentorio para recabarlo o en caso contrario, venderse o disolverse.

El calendario oficial indica que las nuevas reglas deberán entrar en vigor en el año 2012. Para poner todo el engranaje de la regulación, se necesita tiempo.

En Europa llevan nueve años discutiéndolo. Se analiza si debe posponerse la entrada en vigor de Solvencia II , explica Fernando Solís Soberón.

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