La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) busca duplicar la cobertura de las hectáreas en México y así fortalecer el aseguramiento del sector agropecuario.

Manuel Escobedo, presidente de la AMIS, informó que actualmente hay alrededor de 2.5 millones de hectáreas aseguradas, las cuales buscan duplicarse a través de un convenio firmado por la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND), la asociación de seguros y el Organismo Integrador Nacional de Fondos de Aseguramiento (OINFA).

Añadió que, en total, existen 22 millones de hectáreas en el país: 2.5 millones están aseguradas de manera directa —cifra que se pretende elevar a 5 millones en los siguientes dos años— mientras que 10 millones se aseguran a través de coberturas catastróficas.

Los seguros catastróficos, refirió el directivo, están más avanzados, ya que la mayoría de los estados cuenta con ellos, por lo cual quieren darle un mayor impulso a los seguros que se obtienen directamente.

“El convenio es de gran relevancia, tiene como propósito promover el uso de los servicios y productos de seguros en los ramos agrícolas, acuícola, pecuario y ganadero, así como seguros de vida y daños para los productores e intermediarios financieros rurales”, declaró Escobedo durante la firma del convenio.

Con lo anterior, agregó, se busca aumentar la viabilidad de las operaciones de financiamiento, la protección de los productores y la mejora en su capacidad de pago.

Manuel Escobedo precisó que México es uno de los países con mayor desarrollo en el seguro agropecuario. Actualmente, siete aseguradoras ofrecen esta cobertura: Mapfre, Sura, Banorte, ProAgro, Tláloc, GNP y General de Seguros.

Por su parte, Pablo Mendoza Medina, presidente de la OINFA, destacó que actualmente el aseguramiento al campo está compuesto por instituciones públicas, compañías de seguro y fondos de aseguramiento, en donde estos últimos cubren alrededor de 70% del mercado.

“Los fondos de aseguramiento y las aseguradoras privadas tienen que cubrir toda la necesidad que existe en el país. Con este convenio se generará confianza para los productores, porque el seguro será una garantía para él en el campo”, añadió.

Los titulares de las instituciones precisaron la importancia de la cobertura de las hectáreas, sobre todo ahora con el cambio climático, el cual genera alrededor de 50% de las pérdidas en el campo.

Hacia el banco de desarrollo

Respecto al tema de la conversión de la FND a banco de desarrollo, que se anunció hace unos días, Javier Delgado indicó que la propuesta está prevista para ser discutida en el periodo de sesiones que empezó el pasado 1 de septiembre.

Los legisladores tienen una iniciativa para convertir al organismo de fomento en Financiera Nacional Agropecuaria, con lo cual sería un banco de desarrollo. La idea es que este mismo año quede como banco.

De esta manera, indicó el director general de FND, la institución podrá llegar a áreas donde aún ningún banco de desarrollo ha llegado.

“El patrimonio que ya tenemos se multiplicará cuando seamos banco. Nos podremos endeudar y traer dinero del extranjero para tener tasas más baratas”, agregó.

Actualmente, la FND es un organismo descentralizado de la administración pública federal, sectorizado en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con personalidad jurídica y patrimonio propios.

Su objetivo es ayudar en el desarrollo de las actividades agropecuarias, forestales, pesqueras y todas las demás actividades económicas vinculadas con el medio rural, con la finalidad de elevar la productividad, así como de mejorar el nivel de vida de su población.