Santander reintegra en su balance la Ciudad Financiera, la sede corporativa de Boadilla del Monte (Madrid) que vendió hace una década por 1,900 millones. El banco ha aprobado esta semana la fusión por absorción de Sorlinda Investments, antigua sociedad de los hermanos Reuben, los inversionistas de origen indio asentados en Londres con los que Santander ha peleado por la propiedad del complejo inmobiliario.

Marme Inversiones, el vehículo que en origen compró la Ciudad Financiera y suscribió un contrato de alquiler con Santander a 40 años, suspendió pagos en 2014. El concurso desató una batalla judicial entre la entidad y los hermanos Reuben por hacerse con el control de la sede, si bien en julio ya trascendió que las dos partes habían alcanzado un acuerdo cuyos términos económicos no se han hecho públicos.

Dentro de ese proceso, Santander ha puesto en marcha la integración de Sorlinda. Ha resultado adjudicataria de la Ciudad Financiera en el proceso concursal y desde hace un mes es filial del banco. Santander se hizo con todas sus acciones a finales de junio, tras comprárselas a Ibiza Property Investment, otra sociedad de los hermanos Reuben.

Con la fusión, Santander esquivará la penalización en capital que supondría permanecer como inquilino de la sede con la nueva norma contable sobre alquileres (IFRS16).

"Carece de objeto mantener operativa la sociedad absorbida [Sorlinda], cuya única actividad es el arrendamiento de un activo utilizado por la sociedad absorbente [Banco Santander] como sede corporativa (...) Asimismo, la fusión permitirá que el activo pase a quedar registrado en el balance de la sociedad que lo emplea permitiendo minorar los impactos en el capital de la sociedad absorbente por la norma contable IFRS 16", indica el proyecto de fusión.

Esta regulación, en vigor desde enero, obliga a contabilizar como pasivos los pagos de alquiler comprometidos. Supone un aumento del tamaño de los balances que merma la solvencia.

En Santander, la norma, incluyendo todos los alquileres del grupo, tiene un coste de 20 puntos básicos de capital, aunque la sede corporativa tiene un papel destacado. El banco ha señalado en los últimos meses que el impacto final dependería en buena parte del desenlace de la recompra de la sede.

Santander tiene un capital del 11.3%, sin mejoras sobre 2018. Su ambición es llegar cuanto antes al 11.5% (al menos cerrar 2019 con más capital), como paso previo a alcanzar el 12%, la parte alta de su banda objetivo. El capital será clave para el dividendo de 2019.

La operación

Santander adquirió Sorlinda el 27 de junio, aunque la información hecha pública por el banco no da detalles de la transacción.

"La sociedad [Sorlinda] ha asumido los pasivos netos de la tesorería (que ascienden a 2.500 millones) y ha adquirido los activos (principalmente la Ciudad Financiera) de Marme Inversiones por efecto del auto de adjudicación dictado por el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Madrid el 16 de julio, si bien la asunción no será irrevocable hasta que el referido auto adquiera firmeza ", indica el balance de fusión, cuya ejecución está sujeta a lograr dicha firmeza.

"Con carácter previo a dicha adquisición, la sociedad recibió el 1 de julio [de Santander] una aportación por 3 millones de euros [Sorlinda tenía fondos propios negativos] y ejecutó la oferta el día 5 de julio mediante la entrega de 185 millones de euros, financiados por una póliza otorgada por Banco Santander el 4 de julio y prestando los avales hasta completar el importe necesario para su ejecución", concluye el informe.

Santander ha alcanzado acuerdos con la mayoría de los acreedores de Marme.