La importante salida de capitales que se ha presentado en México tras el choque financiero por la pandemia de Covid-19, ha sido un factor de riesgo sobre la inflación y ha tenido que tomarse en cuenta en la decisión de mover la tasa de interés, reconoció el Gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León.

Al participar en el podcast institucional de Banorte, en conversación con el Director Adjunto de Análisis Económico de la entidad, Gabriel Casillas, el gobernador del Banxico sostuvo que la reducción en la tenencia de valores gubernamentales que se ha presentado desde marzo, “ha hecho más complejo el ajuste en los mercados financieros y ha dificultado la toma de decisiones”.

Tal como lo hizo en la presentación del Informe Trimestral el pasado mes de agosto,  explicó a la audiencia que “hace 4 o 5 meses que la Junta de Gobierno ha enfrentado el reto de tratar de buscar un balance entre las condiciones financieras propicias que permitan un ajuste ordenado al mercado y orientar las expectativas de mediano y largo plazo de inflación”.

El Economista dio cuenta el pasado 30 de agosto que México ha sufrido una desinversión consistente de extranjeros en el mercado de deuda que se agudizó por la aversión al riesgo emergente generada por la pandemia del Covid-19.

Así, al cierre del año pasado, los extranjeros tenían 28.57% del total de los valores gubernamentales en circulación, es decir Cetes, Bonos M, Udibonos y Bondes D y actualmente, con información al 18 de agosto de 2020, la tenencia de este sector representa 22.9% del total colocado. 

Inflación y crisis inédita

El Gobernador de Banco de México comentó que un banco central que opera en un régimen de inflación por objetivos como el nuestro, tiene que guiar sus decisiones con las expectativas de inflación de corto, mediano y largo plazo.

Y en el contexto de “esta crisis mundial inédita”, las expectativas se han ido por arriba de 3.5% a pesar del choque de oferta y demanda que ha traído consigo.

Explicó que en México se han dado presiones al alza que han llevado a la inflación muy por arriba del objetivo, a 4.10% al cierre de la primera quincena de septiembre.