La inflación a consumidores continuó fuera del rango objetivo del Banco de México (Banxico) en la primera mitad de septiembre, por segunda quincena consecutiva, de acuerdo con la información divulgada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En la primera quincena del mes patrio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor(INPC) registró un avance quincenal de 0.16%, con lo que la tasa anual se ubicó en 4.10%, apenas por debajo del registro de la quincena previa, de 4.11 por ciento.

Así, la inflación se ubicó por segunda quincena consecutiva por arriba del objetivo del banco central, de 3% +/-1 punto porcentual, además de ser el registro más alto que se tiene desde la segunda quincena de mayo, cuando se ubicó en 4.13 por ciento.

El resultado quedó ligeramente por arriba de lo pronosticado por especialistas consultados por Reuters, quienes previeron que los precios al consumidor incrementaran en 4.05% en los primeros 15 días de septiembre.

En la última encuesta hecha por Banxico a analistas del sector privado, se incrementó el pronóstico de inflación de 3.61 a 3.82% al cierre del año. Si bien esperan que la inflación regrese al margen del objetivo del banco central, los niveles que ha presentado en las últimas quincenas restarán margen para que la institución realice más recortes de su tasa de interés.

“Las presiones inflacionarias y la elevada incertidumbre sobre el panorama implican un agotamiento en el margen de acción para Banxico, incluso considerando la expectativa de que las tasas de interés externas permanezcan en niveles relativamente bajos por un tiempo prolongado”, indicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+).

Por su parte, estrategas de Banorte indicaron que la inflación puede que haya tocado su punto más alto en el año, y esperan que en los siguientes meses regrese al rango del banco liderado por Alejandro Díaz de León.

Estabilidad

Al interior del reporte del Inegi, analistas consideraron que los dos rubros de la inflación, la subyacente —que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles— y no subyacente, mostraron estabilidad en la primera mitad de septiembre.

“La inflación subyacente dio señales de estabilidad tras acelerarse en las seis quincenas anteriores, pero en niveles relativamente elevados. El componente de mercancías, que ha sido presionado por los altos precios de bienes agropecuarios y la depreciación cambiaria, todavía registra una importante alza anual pese al ligero regreso exhibido en la primera quincena”, indicó Alejandro Saldaña.

La inflación subyacente se ubicó en 3.99% a tasa anual, un dato que fue resultado del incremento de 5.36% en los precios de las mercancías, mientras que los servicios mostraron un aumento anual de 2.50 por ciento.

En cuanto a la inflación no subyacente, ésta se ubicó en 4.44% anual. Esto se debió a que los productos agropecuarios mostraron una tasa de 8.39%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron precios en 1.53 por ciento.

“También los índices subyacente y no subyacente mostraron estabilidad, aunque el segundo subió en el margen, gracias a la evolución de bienes agropecuarios, que compensó la menor presión en energía”, añadió el analista de Bx+.

ana.martinez@eleconomista.mx