Las reestructuras de créditos que apliquen los bancos y otros intermediarios financieros a clientes que lo requieran, no ocultarán la situación real de éstos, pues todo se hará de manera transparente, precisó Juan Pablo Graf, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Durante su participación en el “X Congreso Internacional de Investigación Financiera FIMEF”, el funcionario explicó, por una parte, que las reestructuras no representarán la mayor parte de la cartera de los intermediarios, pues hasta ahora la mayoría ha retomado sus pagos; pero además, dijo, se realizarán de forma transparente.

“Se dice que estas reestructuras van a oscurecer la manera cómo se comportan las carteras crediticias, lo cual no es correcto”, puntualizó.

Detalló que por ello la importancia de que se haya pasado de la fase uno a la dos de los programas de apoyo, dado que en la actual, los bancos darán un seguimiento puntual a sus clientes de cómo van pagando o no los créditos reestructurados.

“Si la reestructura a un intermediario no le funciona al primer mes, lo vamos a ver. El acreditado se atrasa, e inmediatamente la reserva que los bancos tengan que hacer por estos créditos reestructurados se tendrán que incrementar”.

Agregó: “de esta manera consideramos que no existe aquel riesgo que algunos han apuntado de que se estuvieran escondiendo las situaciones de los intermediarios”.

Además, mencionó, el programa de reestructuras parte de un principio fundamental que es tener un expediente completo del crédito. “No hay reestructuras sin empezar por un buen expediente de crédito: qué pasó con el acreditado; cuánto están disminuyendo sus ingresos; por cuánto tiempo, etcétera”.

En este sentido, Juan Pablo Graf descartó también que con las facilidades que se están otorgando para incentivar reestructuras de créditos, la comisión que preside se esté desviando de los mejores estándares internacionales.

Quitas opcionales

Subrayó que las quitas son opcionales para los bancos y demás intermediarios financieros, y que nunca se han planteado como el eje central del programa de reestructuras.

“Las quitas en las reestructuras son opcionales ya sea en sus programas propios o en los que las autoridades han decidido apoyar con incentivos regulatorios. La quita no es obligatoria en ningún tipo de reestructura”, enfatizó.

Morosidad va aumentar

Graf reiteró que, una vez que están por terminar los diferimientos de pagos de créditos bancarios que se lanzaron entre marzo y julio, la morosidad podría aumentar, lo mismo que las pérdidas esperadas en los intermediarios financieros.

Explicó que la estabilidad del Índice de Morosidad (Imor) y la pérdida esperada durante estos meses de pandemia,  se deben al programa de aplazamiento de pagos, pero al final del periodo de impago, el nivel general de incumplimientos podría aumentar.

Ello, expuso, impactaría en la rentabilidad y capitalización del sistema, debido a la constitución de estimaciones preventivas y falta de pago de algunos préstamos.

Por lo pronto, adelantó que donde ya se ve una morosidad más alta dentro de la cartera comercial, es en la industria textil y el comercio; mientras que por estados, son Oaxaca, Guerrero, Puebla y Chiapas los que presentan los incumplimientos más elevados.

Para la cartera de consumo, apuntó, los estados con mayor morosidad son Quintana Roo, Yucatán y Tabasco; en tanto que en la cartera hipotecaria, las entidades con más altos niveles de incumplimiento son Tlaxcala, Guerrero y Chiapas.

El presidente de la CNBV destacó, sin embargo, que hoy en términos generales se observa un sistema financiero solvente.

eduardo.juarez@eleconomista.mx