En el 2020, la inclusión financiera en México registró un retroceso como consecuencia de los efectos de la pandemia de Covid-19, reveló Citibanamex.

El Índice de Inclusión Financiera 2021, elaborado por las áreas de estudios económicos y educación financiera del banco, refiere que en dicho periodo, se vieron afectadas las transacciones en terminales punto de venta (TPV), tarjetas de crédito, crédito en general, cuentas de ahorro, operaciones en cajeros automáticos y sucursales de la banca comercial.

“Por primera vez, desde el inicio de esta investigación, cayeron 6 variables del indicador, las cuales afectaron negativamente el índice en su conjunto, ya que retrocedió a los valores observados entre 2018 y 2019”, puntualiza Citibanamex.

Juan Luis Ordaz, director de educación financiera del banco, explicó que en México, el impacto negativo de la recesión generada por la pandemia, se extendió a la inclusión financiera, y detalló que aunque los puntos de acceso a servicios financieros siguieron creciendo, su uso mostró importantes caídas.

Como ejemplo, subrayó que hubo repuntes en puntos de acceso como en contratos que utilizan banca móvil y TPV’s, pero al mismo tiempo un decremento en el uso de cajeros automáticos, cuentas de ahorro y crédito.

El Índice de Inclusión Financiera Citibanamex, mide el nivel de penetración que tienen los productos y servicios financieros que ofrece la banca, así como su nivel de uso en los estados y municipios del país, y se construye a partir de 14 variables para 32 entidades y dos mil 465 municipios-alcaldías del país.

 

Cuatro estados con muy alta inclusión

De acuerdo con la institución, en el 2020 sólo cuatro estados se clasificaron con una muy alta inclusión financiera: Ciudad de México, Nuevo León, Quintana Roo y Baja California Sur; mientras que en el rango de alta y media se mantuvieron 13 entidades federativas; y los estados con baja y muy baja aumentaron de 12 a 15 entre 2019 y 2020.

El documento resalta que en dicho año, el número de municipios con inclusión financiera muy alta retrocedió de 86 a 77 municipios, ubicándose en un nivel muy similar al del 2018.

Asimismo, los municipios con alta inclusión disminuyeron de 219 en el 2019 a 179 en el 2020; los de nivel medio subieron de 239 a 247 en el mismo periodo; los de inclusión baja se movieron de 487 a 526; y los de muy baja aumentaron marginalmente de 1,432 a 1,436.

“Los resultados del Índice y el análisis de sus componentes, apuntan a que el grado de inclusión financiera de las entidades federativas, está altamente correlacionado con algunos temas económicos: a mayor grado del PIB per cápita, mayor nivel de inclusión financiera”, señala.

De esta forma, en el 2020, 3.1% de los municipios clasificados como de inclusión financiera muy alta, concentran el 33% del PIB nacional; y en contraparte los 1,436 clasificados con un nivel muy bajo, representan el 6.5%.

Ha habido avances, pero queda oportunidad

 

Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, consideró que si bien ha habido grandes avances en materia de inclusión financiera, quedan oportunidades, por lo que consideró que debe tomarse más ventajas del sistema financiero.

Mencionó algunas acciones de política pública con los que se busca lograr una mayor inclusión financiera en el país, tal es el caso del Cobro Digital (Codi); la promulgación de la Ley Fintech que promueve el uso de este tipo de plataformas; y Cetes directo, a través de las cuales cualquier mexicano puede invertir en instrumentos del gobierno.

rrg