Los intermediarios financieros no bancarios (IFNB) del país cuentan con una buena perspectiva debido a la regulación a la que han sido sujetos y que ha propiciado la consolidación de algunas entidades, así como una mayor transparencia en su información financiera, indicó la calificadora Fitch Ratings.

En un reporte del sector de intermediarios financieros no bancarios, la agencia destacó que esta perspectiva también puede ampliar las posibilidades de este tipo de entidades para recibir financiamiento de instituciones nacionales e internacionales.

Las regulaciones impuestas en el 2015 fueron positivas para el sector. Éstas derivaron en consolidaciones de algunos participantes en el mercado, mejoraron el reporte de su información financiera e hicieron que la información en algunos segmentos del mercado tuviera mayor disponibilidad , detalló la firma.

Pese a este panorama, la agencia abundó en que todavía hay pendientes con este tipo de instituciones, como las mejoras en los procesos de recuperación con la implementación de tribunales especializados.

De acuerdo con la agencia, las cifras actuales muestran que los intermediarios financieros no bancarios tienen casi la mitad del mercado de los préstamos totales al sector privado en el país: Las actividades crediticias de las IFNB representan 14.7% del PIB de México, lo anterior con cifras a septiembre del 2015. A la misma fecha la penetración de los bancos fue de 18.3% (incluyendo bancos tradicionales y de desarrollo) .

Fitch, agregó, espera que el crecimiento crediticio de las IFNB continúe, ya que estas instituciones se han convertido en contribuyentes importantes para la vitalidad de la economía. Las IFNB abarcan las zonas rurales y semiurbanas donde no existen sucursales bancarias y proporcionan crédito a empresarios, emprendedores, pequeñas y medianas empresas .

Prevé fusiones

Respecto de las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes), Fitch indicó que luego de que este sector vivió un proceso de depuración, el cual dejó en operación a cerca de 1,400 entidades de 3,000 que había, posiblemente existan más entidades que no serán capaces de hacer frente a los requisitos normativos, lo que aumenta la posibilidad de fusiones y adquisiciones. Asimismo, este panorama se prevé para los sectores de casas de empeño y uniones de crédito.