Las calificaciones soberanas en todo el mundo posiblemente se mantendrán estables en términos generales en el 2016, aunque los riesgos para el crecimiento global y los flujos de capital podrían tener un impacto negativo en la calidad crediticia de los soberanos, estimó Moody’s Investors Service.

En su reporte anual sobre Perspectiva Soberana Global, la calificadora internacional de riesgo crediticio realizó una actualización para los mercados, pero no constituye una acción de calificación.

Hacia el 2016, nuestra perspectiva crediticia global para los soberanos es estable en términos generales, aunque hay un alcance mayor para sorpresas negativas que positivas , afirmó Alastair Wilson, managing director del Grupo Global de Riesgo Soberano de Moody’s.

El informe indicó que la proporción de soberanos calificados por Moody’s con perspectiva estable (75%) se ha reducido levemente en comparación con la proporción registrada hace un año (casi 80%), y la porción de perspectivas negativas ha aumentado (a 17% desde 13 por ciento).

Prevemos que los dos motores de crecimiento global Estados Unidos y China seguirán teniendo un desempeño razonablemente bueno, aunque podríamos ver un efecto negativo en los soberanos a nivel global si la desaceleración de la economía mundial es más pronunciada de lo previsto , detalló Wilson. Un disparador de dicha desaceleración pronunciada sería un crecimiento menor que el esperado de China.

Asimismo refirió que la desaceleración de China también contribuyó a la caída de los precios de los commodities, lo cual ha debilitado el crecimiento de varias regiones, dejando así a los soberanos de esas regiones más expuestos a choques económicos y financieros.

Apuntó que la mayor exposición a un crecimiento más lento en China es de América Latina y Asia Pacífico, aunque los soberanos en estas regiones generalmente están bien protegidos de los choques.

Los exportadores de commodities del África subsahariana están también altamente expuestos y con colchones más reducidos.

Moody’s consideró que la exposición del conjunto de las regiones de Europa y Norteamérica es limitada ya que China no representa el principal mercado de exportaciones para estos países, aunque tienen una cierta exposición indirecta a través de relaciones comerciales. Otro riesgo importante es el potencial de choques de flujos de capital derivados de eventos.

De acuerdo con Moody’s una crisis general en los emergentes resulta poco probable, pero si ocurriera afectaría en primer lugar a los países que tienen grandes deudas externas, considerables déficits en cuenta corriente y baja cobertura de inversión extranjera directa.