Para resolver los principales retos del sistema de pensiones, como integrar al sector informal laboral, mejorar las bajas pensiones y la sostenibilidad fiscal, es necesario crear un Instituto Nacional de Pensiones (INP), indicó Federico Rubli Kaiser, vicepresidente del comité nacional de estudios económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivo de Finanzas (IMEF).

En entrevista, explicó que dicho organismo no implicaría otro gasto en las finanzas públicas ni una mayor burocracia, pues se conformaría de organismos que realizan actividades en materia de pensiones.

“El INP estaría conformado por la Comisión Nacional de Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), la unidad de pensiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de las unidades administrativas en materia de pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)”, dijo.

La Consar se encargaría de la regulación y supervisión de las afores, mientras que Hacienda se enfocaría en la unidad de análisis de investigación y política en materia pensionaria y las áreas del IMSS e ISSSTE fungirían como el brazo de operaciones del INP.

“Se trata de aprovechar el capital humano dentro de cada una de las unidades y que dejen de duplicarse áreas en materia de pensiones. Las diversas instancias institucionales que ya existen se deben integrar bajo un solo techo que es el INP”, expuso.

Dijo que la idea de crear un INP surgió ante la incapacidad del actual gobierno de resolver el problema pensionario, “por lo que estamos proponiendo una reforma integral que enfrente de lleno el problema, porque si no se hace nada vamos a tener una vejez masiva en la pobreza”.

Rubli Kaiser, quien es miembro del comité de seguridad social del IMEF y principal promotor de la propuesta, dijo que el INP deberá ser un organismo independiente y autónomo, que tenga sus propias reglas como las tienen el Instituto Nacional de Estadística y Geografía o el Banco de México.

Añadió que, si bien se hicieron reformas importantes en 1997 y el 2007, el sistema de pensiones todavía se encuentra muy fragmentado, ya que se tienen diferentes esquemas en los estados, en las universidades públicas, en los que cotizan para el IMSS o el ISSSTE y que no están siendo sostenibles.

“Todos los esquemas deben estar incorporados en un sistema de cuentas individuales, sobre todo el de estados y universidades públicas (...) los tres problemas fundamentales que no se han atacado son la baja cobertura, las tasas de remplazo de 30% y la sostenibilidad fiscal”, indicó.

Otras propuestas

No es la primera vez que se propone que en México se cuente con un instituto que se encargue de homogeneizar el sistema de pensiones para que exista un solo régimen en donde todos los mexicanos tengan los mismos beneficios.

En su momento, la consultoría Valuaciones Actuariales Norte, que dirige Francisco Miguel Aguirre, propuso la creación de una secretaría de pensiones, la cual podría atender no sólo los temas de pensiones, sino en general la seguridad social del país, así como la vivienda y salud. Sugirió que el titular del organismo debería tener autoridad política y financiera.

A esta propuesta se mostró a favor Leopoldo Sohomano, director corporativo de Estrategia y Desarrollo de Negocios de Principal, quien también urgió crear un organismo que se encargue exclusivamente del sistema de pensiones, ello con el objetivo de empezar a migrar todos los regímenes de beneficio definido que quedan en el país a un esquema de cuentas individuales.

En un estudio sobre el sistema de pensiones en México, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos recomienda establecer un sistema nacional de pensiones, aunque no específica que se debe crear un nuevo organismo, .

“Actualmente, existen diferencias importantes entre los planes de pensiones del sector privado, el público y entre los planes de pensiones especiales del gobierno federal, los gobiernos locales y las universidades. Por ello, sería conveniente procurar una convergencia gradual de las reglas de todos los planes de pensiones con el objetivo último de establecer un sistema realmente nacional y equivalente para todos los mexicanos”, refirió.

Recientemente, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY)presentó una serie de propuestas que hizo a los candidatos presidenciables, entre las que se encuentra el crear un sistema nacional de pensiones que encamine al país a tener un sistema de seguridad social universal.

“Un sistema nacional de pensiones debe garantizar la portabilidad de la pensión cuando el trabajador se mueva a otra empresa, sin importar si se tratase de una pública o privada, federal o local”, expuso el  CEEY.

Para el economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Végh, tener una dependencia que se encargue únicamente del tema de las pensiones es buena idea; sin embargo, debe evitarse que se convierta en un “monstruo burocrático”.

Enfatizó que uno de los temas en los que debe enfocarse este organismo es en la edad de retiro, la cual debe adecuarse con base en la esperanza de vida.

Camino a una pensión universal

Rubli Kaiser mencionó que la intención de unificar el sistema de pensiones es con la idea de encaminar al país a que tenga una pensión universal.

“La pensión universal debe ser de un acceso para toda la población, sin tomar en cuenta si tiene una pensión de algún instituto de seguridad social, pensión privada o si se encuentra en la informalidad”, dijo.

Para su financiamiento, expuso que no se requerirían recursos adicionales del erario, pues se podría acomodar por tres fuentes: que se desaparezca la pensión mínima garantizada que actualmente se da y se vaya a la pensión universal. Segundo, fusionar el programa de pensión con adultos mayores con la pensión universal y tercero desaparecer los programas asistenciales estatales cuyo financiamiento se destinaría a la pensión universal.

Las propuestas

  • Creación de un Instituto Nacional de Pensiones.
  • Tener una pensión universal a través de la fusión de los recursos que se destinan a la pensión mínima garantizada y al programa de pensiones de adultos mayores.
  • Complementar la contribución de 6.5% del ahorro del retiro con 5% de la vivienda.
  • Incentivos fiscales al ahorro voluntario.
  • Flexibilizar el régimen de inversión de las afore.
  • Reducir las comisiones que cobran las afore.
  • Instaurar la plena portabilidad entre sistemas (IMSS, ISSSTE, estados, universidades públicas).
  • Hacer obligatorio un plan de pensiones en cada empresa.
  • Eliminar los retiros anticipados de matrimonio y desempleo en las afores.
  • Ampliar instrumentos de retiro e impulsar el mercado de las rentas vitalicias.
  • Reformar los sistemas estatales de pensiones y de universidades públicas que aún no han hecho la transición a cuentas individuales.
  • Concluir la plena transición a cuentas individuales iniciada en CFE y Pemex y homologar los sistemas de otras empresas estratégicas del estado así como la Banca de Desarrollo que mantiene enormes pasivos pensionarios.