Aún con un entorno económico complicado a nivel global, el Índice de Morosidad (Imor) de la banca sigue con su tendencia a la baja, al menos hasta agosto pasado.

Cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) refieren que al octavo mes del año, el Imor del sector de banca en general era de 2.42%, cifra igual que en julio, pero inferior a 2.95% de agosto del 2015.

Tanto autoridades como jugadores del sector bancario han destacado la solidez de la banca, pese a la volatilidad global.

No obstante, algunas calificadoras han advertido un posible impacto negativo en los activos de la banca en México, por la desaceleración de la economía que podría llevar a impagos por parte de los usuarios.

De los siete bancos más grandes que operan en el país, Banamex presenta la morosidad más baja con 1.47% a agosto.

Donde se observa un Imor más elevado es en algunos de los llamados bancos-tienda como Bancoppel, que presentaba una morosidad de 15.89%, y Famsa con 12.75 por ciento. En Banco Azteca era de 2.65 por ciento.

Otro que presenta niveles altos es Bankaool, especializado en agro y pymes, con 12.36 por ciento.

Por tipo de cartera, de acuerdo con la CNBV, la morosidad de empresas en toda la banca se redujo de 3.12% en agosto del 2015 a 2.27% en agosto del 2016; la de consumo bajó de 4.64 a 4.16%; la de vivienda de 3.43 a 3.01%, y a entidades gubernamentales se mantuvo en niveles de apenas 0.01%, lo mismo que en financiamientos otorgados a estados y municipios.

Al interior del crédito al consumo, que es donde se había disparado el Imor en los últimos dos años, en tarjetas de crédito se muestra una baja de 5.25 a 5.08% en el periodo; en créditos personales disminuyó de 6.63 a 5.08%; en autos pasó de 1.67 a 1.48%, y en nómina es el único rubro donde se registra una ligera alza de 2.92% a 3.14 por ciento.

eduardo.juarez@eleconomista.mx