Las microfinancieras del país, al menos las 67 que están agremiadas a la red ProDesarrollo, han logrado contener un crecimiento en sus niveles de morosidad; sin embargo, esto a cambio de una disminución en su cartera, de acuerdo con los datos disponibles al primer semestre del 2020, en donde se ha sufrido un impacto económico a raíz de la emergencia del Covid-19.

De acuerdo con el Benchmarking de las Microfinanzas más reciente, al primer semestre del año, a pesar de la complicada situación económica del país, a raíz del impacto del Covid-19, la morosidad del sector fue de 3.8%, cuando al cierre del 2019 este indicador fue de 4.15 por ciento.

En este contexto, su cartera bruta conjunta de las microfinancieras de la red fue de 61,674 millones de pesos, es decir, una disminución de 9% respecto al saldo reportado a finales del 2019, cuando fue de 67,922 millones de pesos.

“Observamos que la cartera de crédito muestra tendencia a la baja, marcada principalmente en los meses de junio y julio... Las IMF (Instituciones de Microfinanzas) no han dejado de colocar créditos y realizar renovaciones de ciclos con sus clientes, con mayor cautela analizando caso por caso”, se detalla en el informe.

En el cierre del año anterior, el saldo de la cartera de los agremiados a la red alcanzó 67,922 millones de pesos y también se llegó a niveles que no se veían desde el 2015.

“Al cierre del 2019, la cartera bruta total es de 67,922 millones de pesos (3,601 millones de dólares), que representa un crecimiento de 13%, porcentaje mayor al observado en años anteriores, retomando el crecimiento de dos dígitos que se observó antes del 2015”, se puede leer en el reporte presentado hace algunos días.

Muchas de las entidades de la red implementaron programas de apoyo a sus deudores ante el impacto del Covid-19, por lo que posiblemente, la situación real de la morosidad se vea conforme avance el tiempo y así se sabrá cuál fue el verdadero impacto de dichos planes en la operatividad de estas organizaciones.

Las instituciones de microfinanzas están dedicadas a atender personas que se encuentran en segmentos tradicionalmente desatendidos por las financieras tradicionales, como pueden ser los grandes bancos. Al cierre del primer semestre del año, las agremiadas a la red atendían en conjunto a 6.05 millones de clientes, es decir una disminución respecto a los 6.71 millones de pesos que atendían al cierre del 2019.

Cierre de cuentas

Como lo ha realizado en sus últimos informes, la red también registró información respecto al cierre de cuentas bancarias de las instituciones microfinancieras agremiadas a esta organización. En este contexto, el documento señala que desde el 2014, se tiene registro de 337 casos de cancelación de cuentas.

Principales indicadores

  • $61,674 millones es el saldo de la cartera de los agremiados a la red.
  • 6.05 millones es el número de clientes.
  • 3.80 por ciento fue el índice de morosidad a julio del 2020.
  • $10.603 millones es el saldo del ahorro que las entidades pueden captar.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx