Si bien en México los microcréditos son caros, en comparación con otros países de América Latina, esto no necesariamente se traduce en una mayor utilidad para las entidades financieras que otorgan este tipo de préstamos.

De acuerdo con el estudio sobre las Tasas de Interés de Microcrédito en México realizado por la Fundación Alemana de Servicios (FAS), el costo de operación es el componente que más pesa dentro del valor de un microcrédito, mismo que tiene que ser trasladado a las personas beneficiarias de este tipo de préstamos, muchas de ellas ubicadas en zonas de poca inclusión financiera.

“Los costos de operación son el componente de mayor peso en la estructura de las tasas de interés, seguidos de la utilidad, la tercera posición la ocupan las estimaciones preventivas y por último el costo de fondeo”, develó el estudio.

Según el análisis, de la tasa de interés, 57% lo componen los costos de operación, mientras 14% la utilidad esperada, 11% las estimaciones preventivas, 6% el costo del fondeo y el resto, gastos que realizan los intermediarios financieros.

“En muchos lados se dice que las microfinancieras en México se están haciendo millonarias (por la alta tasa de interés que cobran). Pero no es por la utilidad (el costo de la tasa), sino por los costos de operación”, explicó Blanca Aldasoro Maya, consultora en Inclusión Financiera de la FAS al presentar el estudio.

El análisis afirmó que para reducir los costos de operación del microcrédito es necesario que las microfinancieras volteen a la metodología individual, pues la grupal es la que más persiste en este tipo de financiamientos, con la finalidad de incrementar el crédito promedio y alcanzar nuevos segmentos de mercado actualmente desatendidos.

TASAS, CON POCA REDUCCIÓN

El estudio también reveló que la tasa de interés promedio de los préstamos es una de las más altas de la región de América Latina y a pesar de que ha presentado una tendencia decreciente en los últimos años, dicha reducción es “poco significativa”.

“La tasa de reducción es poco significativa, en comparación con periodos anteriores habiendo pasado de 75.6% (en promedio) en el 2006 a 74.7% en el 2015”, indicó el estudio presentado recientemente y el cual refirió que del 2000 al 2010 este indicador se redujo de manera importante, al pasar de 115% a 70 por ciento.

Para Aldasoro Maya aunque 74.7% es la tasa promedio de los microcréditos en México detallada en el estudio, hay casos donde dicho indicador puede ser de hasta 300 por ciento.

El estudio indicó que un factor que podría reducir las tasas  de los microcréditos es la mayor competencia dentro del sector.