La insostenibilidad del sistema de pensiones ya no puede resolverse sólo con parches, es decir, con medidas que sólo arreglan una parte del problema, sino que se debe buscar una solución más integral que involucre el tema laboral y fiscal, coincidieron expertos.

“Ante la inercia que tienen las finanzas públicas y el gasto creciente de pensiones, de lo que tenemos que estar hablando no es sólo de parchar el sistema de pensiones, sino buscar una solución integral con mercado laboral”, dijo Alejandra Macías, coordinadora de pensiones del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Lo anterior lo refiere por diversas propuestas que han salido sobre cómo darle viabilidad financiera al sistema de pensiones, pues se habló de crear un fondo colectivo o solidario de pensiones como el que se instauró en Chile el año pasado como parte de la reforma a su sistema de pensiones.

“Un nuevo fondo implicaría utilizar más recursos de las finanzas públicas, las cuales en su mayoría provienen del pago de impuestos; el problema es que si destinamos más dinero a pensiones se deja de destinar recursos a salud y educación”.

A su parecer, el problema de pensiones se debe mirar desde dos ángulos: por un lado, las pensiones que se pagarán bajo el régimen de beneficio definido, como las de la denominada generación de transición, y las pensiones que recibirán las personas que estén en el régimen de afores (1997).

Macías consideró que si en el próximo gobierno no se hace una reforma integral en el sistema de pensiones, el país será más desigual, ya que habrá trabajadores que tengan pensiones excesivas y otros, muy bajas.

“El problema de pensiones no es un asunto nuevo, por eso se hizo la reforma de 1997, pero aun así se sigue pateando el balón (...) es muy preocupante porque se pagan pensiones de reparto muy altas, y el sistema de afores pagará pensiones bajas. Si no se hace algo, las siguientes generaciones van a tener que ahorrar para su pensión y pagar una deuda de las pensiones pasadas”.

Dar viabilidad financiera

Enrique Díaz-Infante, director del programa de sector financiero y seguridad social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), comentó que la reforma que se hizo en 1997 debe reforzarse e ir acompañada de una reforma fiscal que permita viabilidad financiera e incluya a los trabajadores que se encuentran en la informalidad laboral.

Detalló que el gasto en pensiones actualmente representa 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB), pero en el 2025 se estima que llegue a 4.5%, es decir, está creciendo de manera acelerada, por lo que es un problema que no debe seguir postergándose.

“El país no resistirá otro sexenio sin reforma, es un hecho que nos aproximamos a una crisis de pensiones en cuanto a que es un tema que no está debidamente fondeado y cubierto y no va a alcanzar para todos”, acotó.

Desde el CEEY, expuso que se ha propuesto bajo las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) la idea de complementar la pensión de los trabajadores con la subcuenta de vivienda.

“Si el trabajador está de acuerdo, que 5% de lo que se destina a la subcuenta de vivienda se vaya mejor para el ahorro del retiro. En muchos casos la subcuenta de vivienda ya no es tan necesaria para el trabajador, pero es un dinero que puede servir para subir el monto de su pensión”.

Abundó que una forma de reforzar el sistema actual es que el régimen de inversiones de las afores se pueda ampliar más para incrementar los rendimientos que están dando.

“Poco más de 50% de las inversiones de las afores sólo se están concentrando para financiar al gobierno y no generan altos rendimientos, sería mejor que pudieran ampliar horizontes para invertir en renta variable extranjera”.

Sí es necesario subir aportaciones de 6.5%

Federico Rubli, vicepresidente del comité nacional de estudios económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), coincidió en que no se deben tener más atajos para resolver el problema en pensiones, pues es muy claro lo que se tiene que hacer porque el sistema ya está muy sobreevaluado.

“Es claro que sí se deben incrementar las aportaciones de 6.5%, es el más bajo entre países de la OCDE, entonces, para qué buscar soluciones que te van a generar otros problemas en finanzas públicas”, respondió al preguntarle si ve viable crear un fondo colectivo en pensiones.

Consideró que para no generar un impacto en los salarios de los trabajadores al incrementar las aportaciones de 6.5%, el gobierno debe crear instrumentos para no afectar a los trabajadores de menores ingresos. “Se deben hacer compensaciones a través de políticas de gasto para que no se vean afectados”.

Rubli aprovechó para comentar que el próximo 29 de mayo presentará junto con el comité técnico del IMEF una serie de propuestas a los candidatos, entre las que está una reforma al sistema de pensiones.

“La propuesta se basa en incrementar las aportaciones obligatorias mediante esquemas que puedan ser viables y que no sean costosos para el gobierno y las empresas; también daremos aspectos para modificar la estructura institucional del sistema de pensiones y algo muy importante es la pensión universal”.

Lo que se propone

  • Subir aportaciones de 6.5%.
  • Pensión universal.
  • Complementar pensión con subcuenta de vivienda.
  • Fortalecer sistema de afores.
  • Ampliar régimen de inversiones de las afores.
  • Modificar la estructura institucional del sistema de pensiones.
  • Reforma en pensiones acompañada de reforma fiscal y laboral.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx