El próximo presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Niño de Rivera, de Banco Azteca, se encargará, entre otras cosas, de trabajar en la agenda que se planteó hace unas semanas con el gobierno federal para los próximos años en materia de impulso al sector financiero.

Esta agenda considera, entre otras cosas, lograr una mayor inclusión financiera a través de, por ejemplo, permitir a adolescentes de entre 15 y 17 años la apertura de cuentas por sí mismos.

De igual forma, echar a andar e impulsar la plataforma del Banco de México de pagos y cobros electrónicos a través del celular, CoDi, con lo que se busca ayudar a la reducción del uso de efectivo, otro de los objetivos de la presente administración.

Esta plataforma, de hecho, está pensada para lanzarse en la convención bancaria de marzo próximo en Acapulco, Guerrero, en presencia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y de autoridades financieras.

La meta de la ABM, de acuerdo con lo dicho por el todavía presidente del gremio, Marcos Martínez Gavica, es que en el actual sexenio se sumen 30 millones de personas al sistema financiero formal, además de que el crédito como proporción del PIB alcance 50 por ciento.

Hoy es de 37 por ciento.

Otro de los retos a los que se enfrentará el próximo presidente de la ABM en el corto plazo es ver cómo evoluciona el tema de las comisiones bancarias, ello, luego de que hace un par de meses la bancada de Morena en el Senado presentara una iniciativa para eliminar algunos de estos cobros, lo que provocó un debate y, además, que las acciones de los bancos que cotizan en Bolsa cayeran de forma importante, dado que es uno de sus principales ingresos.

El propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, reiteró la semana pasada, empero, que las comisiones no se afectarán, al menos, en los próximos tres años.

Un reto más es, sin duda, el tema de la ciberdelincuencia, el cual tomó especial relevancia el año pasado, luego de los ataques a los sistemas de conexión de algunos bancos. Desde ese momento, el gremio financiero ya ha tomado cartas en el asunto como una mayor coordinación, comunicación y rapidez, aunque seguramente seguirá en los próximos años.

Un banco que no es del G7, vuelve a la ABM

Con la elección de Luis Niño de Rivera, de Banco Azteca, como próximo presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) para el periodo 2019-2021, ocupará ese cargo el representante de una entidad que no pertenece al grupo de las siete más grandes del sector.

Desde el 2013, la ABM ha estado presidida por representantes de bancos de los más grandes que operan en el sistema: en el periodo 2013-2014 estuvo al frente Javier Arrigunaga, en ese entonces director general de Banamex; del 2014 al 2017 presidió el organismo Luis Robles, otrora presidente de BBVA Bancomer. Y entre el 2017 y el 2019 ha estado al frente Marcos Martínez, presidente de Santander México. Antes de ello, entre el 2011 y el 2013 fue Jaime Ruiz Sacristán, del Banco Ve por Más.

Por activos, Banco Azteca, propiedad de Grupo Salinas, que preside Ricardo Salinas Pliego, es ya el banco número 9 de 50 que operan en México, con 164,844 millones de pesos.

Dentro de la ABM, Banco Azteca forma parte del grupo A, donde se encuentran los llamados bancos medianos como Afirme, Banco del Bajío, Compartamos, Famsa y Bancoppel, entre otros.

El grupo B está integrado por bancos grandes, pero no los dos más grandes del sistema como son: Banorte, Santander, HSBC, Scotiabank e Inbursa. El grupo C lo conforman los dos más grandes: BBVA Bancomer y Citibanamex; y el D otros bancos extranjeros.