Manuel Esteve, managing director de JP Morgan, declaró como testigo en el juicio del caso Bankia. Este banco de inversión fue uno de los cinco coordinadores globales de la salida a Bolsa. JP Morgan monitorizó sobre todo la demanda internacional de acciones.

Esteve, que participó directamente en la operación, aseguró que el sentimiento de mercado era negativo sobre esta operación y sobre la calidad del balance de Bankia. "El feedback que dimos a Bankia era que iba a haber poca demanda internacional".

Muchos acusados y el propio Banco de España subrayaron en sus declaraciones que la valoración a la que Bankia salió a Bolsa, pese a ser baja, se mantuvo estable varios meses.

JP Morgan, sin embargo, ha desvelado que tuvo que apoyar con fuerza el valor como agente estabilizador. "Actuamos recomprando acciones cuando caía por debajo del precio de emisión hasta un máximo. Pero lo normal en una salida a Bolsa no es que la cotización baje", explicó.