Los inversionistas de Deutsche Bank no reaccionaron mayormente a su fracaso en las pruebas de solvencia de Estados Unidos este año y sus acciones se recuperaban el viernes desde un mínimo histórico que tocaron previamente en la semana.

Analistas de Goldman Sachs dijeron que los temas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) con Deutsche Bank eran “de larga data” y “no nuevos”, mientras que UBS afirmó que el fracaso “no es una sorpresa total”.

La Fed clasificó el año pasado a la unidad estadounidense de Deutsche Bank como con problemas y sus acciones han estado cayendo en anticipación al veredicto de las pruebas de estrés divulgado el jueves.

Las acciones del banco alemán, que han caído 42% este año, subían 1.4%, a 9.19 euros, que se compara con el mínimo récord del miércoles de 8.76 euros.

La prueba correspondió a la segunda etapa del examen anual de la Fed sobre la salud de los bancos. Deutsche Bank pasó la primera fase la semana pasada, pero fue el único prestamista que falló en la segunda, en otro golpe a su frágil reputación mientras intenta reactivar su rentabilidad.

La Fed, que regularmente examina la fortaleza financiera de los bancos, citó “deficiencias generalizadas y críticas” y los controles de planificación de capital de Deutsche Bank.

“Parece que Deutsche Bank es, en este momento, el peor estudiante de la clase y no puede hacer nada bien”, dijo el presidente ejecutivo de la consultoría Opimas, Octavio Marenzi.

El presidente ejecutivo de Deutsche Bank, Christian Sewing, afirmó que el banco está realizando un “buen avance” en su mejoría. “Estamos completamente comprometidos con las autoridades para mejorar eso aún más durante el próximo año”, expuso Sewing en una entrevista.

El Banco Central Europeo, que supervisa a Deutsche Bank, como el regulador del mercado financiero alemán BaFin, declinaron  comentarios.