Los analistas de Goldman Sachs creen que una hipotética fusión entre Bankia y Sabadell tendría “racionalidad estratégica”. En un informe publicado el miércoles, el banco de inversión estadounidense consideró que esta operación permitiría mejorar la rentabilidad de la entidad resultante, elevar la solvencia y las ratios de capital, así como maximizar la recuperación de las ayudas públicas al tiempo que se reduce la participación del Estado.

Un banco “más estable, fuerte y rentable”. Así describen los analistas de Goldman el potencial resultante de la fusión Bankia-Sabadell. Actualmente, ambos lucen rentabilidades (medidas como ROTE) de entre 5 y 7 por ciento. La nueva entidad resultante elevaría estas ratios hasta el entorno de 9%, lo que supone una sustancial mejoría, pero todavía mantendría los niveles de retorno de la inversión por debajo de la media europea.

Uno de los aspectos más aplaudidos por los autores del informe es el potencial de esta operación de “maximizar” la recuperación de las ayudas públicas, de las que todavía quedan 16,700 millones de euros por devolverse. Al crearse una entidad más rentable, el potencial para crecer en Bolsa aumentaría, según los analistas, que además destacan el hecho de que la operación permitiría diluir la posición del Estado por debajo de 40% sin tener que cristalizar ninguna pérdida adicional.

“Desde nuestro punto de vista, esto tendría tres efectos adicionales: 1) un menor riesgo de venta (overhang) para los accionistas minoritarios, 2) un menor riesgo político si se consigue la desconsolidación de Bankia de BFA y 3) un alineamiento más certero de los incentivos entre el gobierno y los gestores de Bankia, debido al fin de los límites a los salarios de sus ejecutivos”, añade el informe.

Goldman Sachs estima, además, que de llevarse a cabo esta fusión, ésta funcionaría como una suerte de detonador para abrir una nueva ronda de consolidación bancaria en el sector financiero español, en la que podrían participar otras entidades como Santander o Unicaja.