La agencia Fitch Ratings estima que los efectos de la pandemia del Covid-19 presionarán la calidad de los activos y afectarán las ganancias de los bancos, como consecuencia de un esperado menor crecimiento de los préstamos, disminución de las tasas de interés, y mayores costos crediticios.

“Fitch espera que el coronavirus deteriore las condiciones operativas, incluida una recesión severa, para presionar la calidad de los activos y afectar las ganancias debido al menor crecimiento del préstamo, la disminución de las tasas de interés y los mayores costos de crédito a corto y mediano plazo, dependiendo del modelo de negocio y la solidez de la situación financiera de cada banco individual que entra en esta crisis”, señaló la calificadora.

La agencia consideró para este informe a BBVA, Santander, Citibanamex, Banorte, HSBC, Scotiabank, Inbursa, Banco del Bajío, Banco Azteca y Banregio.

En su reporte considera que la mayoría de los bancos incluidos (excepto Banco Azteca), han entrado en la recesión económica desde una posición relativa de fortaleza, pero los perfiles financieros enfrentarán presiones debido a las desafiantes condiciones macroeconómicas actuales y la falta de una respuesta fiscal considerable para apoyar el consumo en México que, junto con las medidas de distanciamiento social, continuarán reduciendo la actividad económica.

“En 2020, Fitch espera que el entorno operativo limitado, el bajo crecimiento continuo de los préstamos, el deterioro de los préstamos para consumidores y pymes y los recortes recurrentes de las tasas de interés reviertan la tendencia positiva de ganancias observada en los últimos años. El tamaño del impacto dependerá de la capacidad de cada banco para ganar eficiencia o implementar estrategias para contener parcialmente los efectos negativos esperados”, resalta.

Medidas aliviarían algunas presiones

La agencia refiere que las medidas de todo el sector para diferir los pagos hasta por seis meses anunciadas por el regulador local para la mayoría de las personas y empresas con préstamos que enfrentan dificultades de pago como resultado de la crisis, podrían aliviar algunas presiones sobre la calidad de los activos y la reserva de pérdidas crediticias en el futuro cercano.

Sin embargo, subraya, los riesgos de liquidez derivados de la reducción de los flujos de efectivo, así como los efectos a largo plazo en la calidad de los activos y el reconocimiento de pérdidas siguen siendo un riesgo para los bancos mexicanos.

Además, considera que las acciones fiscales limitadas del gobierno para detener las pérdidas en las pymes y los prestatarios comerciales bajo estrés actualmente, probablemente plantearán desafíos estructurales de calidad de activos para los bancos a mediano plazo.

“Las medidas del Banco de México (Banxico) para apoyar la liquidez y la capitalización de los bancos, como la reducción en el requisito de depósito regulatorio de reserva y el desaliento de los pagos de dividendos, podrían ayudar parcialmente a las capacidades de los bancos para navegar a través de la crisis. Sin embargo, Fitch monitoreará los efectos estructurales de la tolerancia regulatoria”.

Menciona que Banxico también anunció un conjunto de medidas financieras para respaldar la oferta de crédito que también podrían ayudar a la capacidad del sector para hacer frente a los efectos económicos de Covid-19.

kg