La Reserva Federal (Fed) inyectó 75,000 millones de dólares en el sistema financiero estadounidense. Es la primera intervención de este tipo en más de una década, ya que el banco central buscó aliviar las presiones de financiamiento causadas por una escasez repentina de efectivo.

El costo de pedir prestado efectivo a través de acuerdos de recompra, conocidos como repos, aumentó hasta 10% entre el lunes por la tarde y el martes por la mañana, un aumento de más de cuatro veces, según datos de Refinitiv.

Un alto ejecutivo bancario de Estados Unidos dijo que el fuerte aumento de la llamada tasa de recompra reflejaba una “dislocación bastante considerable” entre las necesidades de financiamiento y el financiamiento vigente en una parte clave del mercado monetario estadounidense.

Los repos son una parte vital del sistema financiero, porque le dan a las empresas acceso al efectivo durante la noche, utilizando los bonos del Tesoro de Estados Unidos como garantía. Ashish Shah, codirector de Inversiones para Renta Fija de Goldman Sachs Asset Management, describió el endurecimiento abrupto del mercado monetario estadounidense como un gran problema.

“Cuando suceden cosas como ésta, aumenta la incertidumbre y dejan los mercados de renta fija nerviosos. El trabajo de los bancos centrales es evitarlo”, dijo.

El fuerte aumento de la tasa de interés creó una situación difícil para la Fed, justo cuando los principales responsables políticos se reunían en Washington para tomar una decisión sobre la política monetaria. La llamada tasa de fondos federales subió a 2.25%, la más alta del rango del banco central, desde 2.14% de finales de la semana pasada.

En respuesta, la Fed de Nueva York, que realiza operaciones de mercado para el banco central, lanzó una operación para “ayudar a mantener la tasa de fondos federales dentro del rango objetivo”.

La Fed de Nueva York puso a disposición 75,000 millones a través de una subasta de repos en la que la Fed acepta bonos del Tesoro y otros valores como garantía, y a cambio, proporciona efectivo.

La operación, que no se había utilizado anteriormente a tal escala desde el 2008, parece haber logrado calmar los mercados monetarios. La tasa de interés cayó a alrededor de cero poco después de que la Fed anunciara su acción.

Petrolero no cambiaría decisión de FED

Los ataques del fin de semana a la principal refinería de petróleo de Arabia Saudita provocaron que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presione nuevamente a la Fed para que reduzca las tasas.

La Fed debería anunciar una “gran caída de la tasa de interés de los estímulos”, dijo Trump en Twitter.

Sin embargo, precedentes históricos sugieren que es probable que la Fed mantenga su plan de reducir en un cuarto de punto porcentual las tasas de interés y que no dé un paso más allá.

La Fed respondió a otras crisis en el pasado, entre ellas los ataques terroristas de septiembre del 2001 y el colapso del mercado durante el Viernes Negro en la década de 1980. Pero en ese entonces actuó para abordar los problemas de los mercados financieros, que corrían el riesgo de crear inconvenientes más amplios.

Las crisis pueden hacer que los bancos y otras firmas financieras desconfíen de los préstamos, por ejemplo, y que el efectivo esté menos disponible en toda la economía.

El impacto total de los ataques contra Riad no está del todo claro. Dependerá de la rapidez con que la instalación saudí reanude la producción total y de si el bombardeo provoca un conflicto más amplio en la región.

Ante este escenario, los inversionistas no cambiaron significativamente sus apuestas de que la Fed recortará las tasas esta semana sólo en un cuarto de punto porcentual. (Con información de Financial Times)