Francfort.- Los mercados financieros han tenido una reacción exagerada a los problemas de deuda de la zona euro, aunque probablemente seguirán poniendo a prueba el compromiso de la región con la moneda única, dijo la agencia calificadora Fitch.

"La reacción refleja ha ido un poco demasiado rápido", dijo el analista Brian Coulton, en referencia a la crisis que se ha extendido desde Grecia a otros países de la periferia de la zona euro y ha generado dudas sobre la viabilidad de la unión monetaria.

Portugal, España, Irlanda e incluso Italia han sido arrastrados por el temor de los inversores sobre sus elevados niveles de deuda y déficits fiscales.

Sin embargo, ellos están en una posición cualitativamente diferente a la de Grecia y ya han tomado duras medidas de austeridad para hacer frente a la crisis, dijo Coulton.

"Muchos problemas en Grecia son específicos de Grecia", afirmó Coulton a periodistas en un alto de una conferencia sobre finanzas.

Muchos políticos del área euro, especialmente los de los países del sur de Europa más afectados por las turbulencias de los mercados, han culpado a las agencias calificadoras por profundizar la crisis con rebajas que parecen ignorar los esfuerzos de los gobiernos para encarrilar sus finanzas.

Actualmente, Fitch tiene una nota para Grecia de "BBB-", el nivel de grado de inversión más bajo, con un panorama negativo, lo que implica que hay más de un 50 por ciento de posibilidades de rebaja.

Fitch no tiene planes inmediatos de rebajar la deuda de Grecia a rango basura, dijo el lunes un analista de la agencia calificadora, luego de que su rival Moody's sacara al endeudado país del grado de inversión.

La agencia también tiene un panorama negativo sobre Portugal, pero principalmente por preocupaciones sobre el panorama económico, más que por las políticas del país, dijo Coulton. Irlanda y España tienen perspectivas estables.

Los mercados podrían seguir poniendo a prueba el compromiso de las autoridades con el euro mientras persistan las dudas, dijo Coulton, agregando que el Banco Central Europeo debería ser más activo para contener la crisis.

"Podría haber más volatilidad", sostuvo Coulton, agregando que consideraba que el riesgo de una separación de la zona euro en el corto y mediano plazo era remoto.