México se convertirá en el primer país en América Latina en tener una regulación para aterrizar el modelo de banca abierta, también conocido como open banking, en su ecosistema financiero, por lo que tiene que superar algunos retos en este proceso para convertirse en un referente en la región, indicó Ximena Aleman, cofundadora de la plataforma de origen uruguayo Prometeo.

En entrevista, Aleman mencionó que México tiene el reto de replicar el modelo de open banking en todas las entidades del sistema financiero, cuando en otros países esto aplica para sólo algunas, por ejemplo, en el Reino Unido, que fue pionero en el tema, y donde sólo se obligó a ciertos bancos a tener las herramientas para el intercambio de información de sus usuarios.

“Me parece que la iniciativa de México es valorable y lo vuelve un faro en América Latina porque el open banking es una tendencia mundial, que en algún momento iba a llegar a la región y es excelente que México haya tomado esta iniciativa para estar a la vanguardia”, indicó la cofundadora de Prometeo.

El modelo de open banking está contemplado dentro de la Ley Fintech, por el cual las entidades del sistema financiero podrán intercambiar información entre sí, vía interfaces de programación de aplicaciones (APIS, por su sigla en inglés), en beneficio de sus clientes.

De acuerdo con la ley, las entidades que desarrollen estas APIS podrán intercambiar tres tipos de datos: los financieros abiertos, los agregados y los relativos a la operatividad de sus clientes, siempre y cuando se tenga el consentimiento de éstos. Se espera que a más tardar en marzo próximo, las autoridades definan las leyes secundarias de este tema.

La cofundadora de Prometeo, una plataforma que funciona como punto de acceso para que las instituciones financieras puedan compartir y acceder a los datos de sus usuarios, indicó que ante la exigencia regulatoria para que todas las entidades del sistema financiero desarrollen las APIS, México tiene el reto de cómo aplicar dicho modelo y que además sea exitoso.

“Uno de los retos o dificultades para México del open banking es el de la seguridad de la información, así como el de la aplicabilidad del modelo y los plazos, para que veamos, por ejemplo, las APIS en el mercado y un open banking funcionando en un corto tiempo y no por ser algo muy exigente se dilate mucho”, comentó Aleman.

Despierta interés

Para la cofundadora de Prometeo, que tiene presencia en ocho países de América Latina, es de destacar el interés que hay en México, especialmente de las fintech que operan bajo el modelo de bancos totalmente digitales (challenger bank), para desarrollar productos a partir del open banking.

“Hemos visto mucho interés en los challenger bank en justamente conocer y procesar datos del usuario para poder brindar nuevos productos y servicios financieros”, señaló.

Aleman añadió que el open banking debe ser adoptado por toda la industria financiera, pues si alguna entidad no lo hace, correría el riesgo de quedar obsoleta ante las innovaciones que se generen a partir de este modelo.

“ El problema de no adoptar el open banking para las instituciones es que pueden quedar obsoletas. El open banking se convertirá en una herramienta fundamental para crear cualquier producto o servicio financiero digital desde hoy a 10 años, las que quieran mantener una operativa del siglo XX quedarán obsoletas y fuera del mercado”, declaró Aleman.

Beneficios del open banking para el usuario:

• Acceso a productos y servicios más adecuados según su estilo de vida.

• Acceso a créditos de manera más fácil, ya que se puede conocer si es buen pagador.

• Procesos 100% digitales e inmediatos.

Fuente: Prometeo.

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