A pesar de que diversos analistas privados y organismos internacionales han sugerido que en este año y el siguiente es posible que se observe una contracción del crédito en economías europeas y Estados Unidos, no se espera que esto prevalezca para México, donde el crédito al consumo y a las empresas seguirá fluyendo.

Tan sólo en España, la aprobación de préstamos acumula una caída anual superior a 2% a septiembre del 2011, sumado 38,622 millones de euros de acuerdo con el último balance publicado por el Banco de España.

Mientras que en México, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el crédito total se incrementó 14.2% anualizado al mes de noviembre del 2011, donde los créditos personales crecieron 35.7% en el mismo periodo.

El Banco de México indicó en su última reunión de política monetaria que si bien las medidas anunciadas por el Banco Central Europeo han atenuado las necesidades de liquidez de las instituciones financieras y la volatilidad en los mercados, los problemas fiscales persisten, por lo que estima que la zona del euro entrará en recesión en la primera parte del 2012.

Mientras que el área de Análisis Económico de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), consideró que un gran número de bancos están preparándose para sufrir pérdidas significativas, debido a la renegociación de la deuda griega y a los problemas de déficit fiscal de varias economías de la eurozona.

Un contagio de la crisis de deuda soberana hacia las economías grandes provocaría, sin duda alguna, una crisis crediticia mundial y el desplome de los mercados financieros, similar a lo ocurrido con Lehman en el 2008 , aseguró Rob Vos, economista de la ONU.

ehuerfano@eleconomista.com.mx