Los efectos de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la elección presidencial harán del 2018 un año complicado, pero no catastrófico.

Lo anterior lo expresa Mario Maciel, director general de CIBanco, una institución que fue autorizada para operar en el 2008, justo en la explosión de la última crisis mundial, pero que aun así nunca ha dejado de generar utilidades. “El 2016 fue el mejor de toda la historia y este va mejor aún”, dice.

En entrevista, el banquero destaca que el 2017 inició complicado por los dichos de Donald Trump contra México, sobre todo por las amenazas hacia el TLCAN, pero que esos efectos ya se han venido disipando.

“En el 2018 sí creo que pueden darse los efectos (de la renegociación del TLCAN), además es un año electoral; viene un año complicado porque se va a conjuntar el año electoral junto con posiblemente los resultados de la renegociación del TLCAN, pero nosotros seguimos pensando que México va más allá (...) tenemos que reinventarnos, México tiene mucha capacidad, muchos recursos, muchos atributos como para que un señor los deshaga. Tampoco veo que vaya a ser el apocalipsis”, señala.

En el caso del TLCAN reconoce que una posible disolución del acuerdo desde luego que tendría efectos, pero que no serían catastróficos para México, pues se jugaría con las reglas de la Organización Mundial de Comercio. “Si va haber daños, efectos, pero catastróficos, no los vemos”.

Respecto a la elección presidencial del 2018 en México y la posibilidad de que gane la izquierda, el director de CIBanco expresa que un proceso así mueve mercados, pero insiste en que un candidato o presidente no podrá acabar con el país.

“Hemos tenido gobiernos en la Ciudad de México de esa corriente y nada ha pasado, nadie come fuego. Este es un gran país. Si en este país se acabara la impunidad seríamos una potencia mundial. No la corrupción, corrupción hay en todo el mundo, pero no hay impunidad. El día que en este país se acabe la impunidad, esta es una potencia mundial”, enfatiza.

CAUTOS, PERO NO TEMEROSOS

En este sentido, Mario Maciel afirma que, ante un año que puede ser complicado, en CIBanco serán cautos, pero no temerosos. “Prudentes, no miedosos”.

Aunque CIBanco es una institución de banca múltiple, sus pilares son el mercado de divisas, fiduciario y automotriz, sectores en los que el llamado banco verde es de los líderes.

Hoy tiene cerca de 200 sucursales en más de 70 ciudades en las 32 entidades de la República Mexicana.

Sin embargo, el directivo destaca que, como cualquier otro banco, atienden casi todos los sectores, y hoy incluso tiene un programa piloto de créditos al consumo y acaba de sacar al mercado su tarjeta de crédito. Además, al catalogarse como un banco verde, da beneficios en intereses y comisiones a quienes contraten un crédito para adquirir un auto con niveles bajos de contaminación; además de que ofrece financiamientos para la adquisición de páneles solares, entre otras medidas.

“El hecho de que tengamos tres segmentos fuertes no quiere decir que no participemos en los otros”, señala.

Maciel detalla que en el corto plazo CIBanco se enfocará en consolidar lo que ha hecho hasta ahora. “No podemos desbocarnos a crecer de una manera desmedida. Creo que aquí la estrategia es un poquito consolidar toda la infraestructura que hemos hecho, sembrado, yo le llamaría una racionalización de gastos, que no necesariamente es una reducción, y sin quedarnos quietos”.

ATENTOS A LA TECNOLOGÍA

Con relación a las tendencias de banca digital, el director de CIBanco reconoce que “es un monstruo”, y que la banca no puede quedarse al margen, sino por el contrario, tiene que estar atenta a la tecnología e ir en esa línea.

“En lo personal creo que el crecimiento de la banca no se debe dar ya necesariamente a través de las redes de sucursales. Desafortunadamente todavía la ideología del mexicano es que tiene que ver la sucursal, el mármol, y la bóveda porque ahí está su dinero”, dice.

En el caso de CIBanco, cuenta ya con su aplicación móvil, además de que se ha fortalecido, desde la vía digital, ciertos nichos como el cambiario, derivados, fiduciario y automotriz.