Medidas como que depositen la nómina y los apoyos gubernamentales en alguna cuenta bancaria han permitido que se incremente el número de éstas en los últimos años. Sin embargo, poco o nulo es el uso que se les da, más allá de retirar los fondos que ahí se depositan.

Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015 refieren que a julio del año pasado, había 33.6 millones de adultos con alguna cuenta formal en México (25 millones en el 2012). Pero de éstas, de acuerdo con el documento de Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF), casi la mitad estaba inactiva, lo que preocupa a la autoridad.

Preocupa la inactividad de las cuentas. Se estima que poco menos de la mitad de las cuentas abiertas se encuentra inactiva (46% en el sector de banca múltiple y 43% en el de banca de desarrollo). La alta inactividad de las cuentas está asociada con el uso predominante de efectivo (92% de los adultos) y con el tamaño del sector informal en el país , refiere el documento.

El Global Findex 2014 reveló, por ejemplo, que en México 63% de los adultos con una cuenta formal retira la totalidad del monto de la transferencia gubernamental recibida, inmediatamente después de que es depositada. En Brasil el porcentaje asciende a 88% y en Argentina a 76%; en países como Estados Unidos la cifra es de apenas 10 por ciento.

En la ENIF se revela, también, que de la población adulta que cuenta con una tarjeta de débito, poco más de la mitad (51%) mencionó no haberla utilizado para realizar alguna compra durante el trimestre previo al levantamiento de la encuesta; pero además, quienes sí la utilizan, lo hacen poco, y muy bajos son los niveles de depósitos en las mismas por parte de los propietarios.

La no utilización se acompaña de una baja actividad en aquellas personas que sí la utilizan, toda vez que dos de cada tres adultos la utilizan un máximo de cuatro veces al mes, a pesar de la gran cantidad de transacciones que realizan diariamente , menciona la PNIF.

Entre los motivos por los que la población no utiliza sus tarjetas para realizar compras, destacan principalmente, según la ENIF: que prefieren pagar en efectivo, tienen desconfianza, o no las aceptan en los comercios donde adquiere bienes y servicios, entre otros.

Los datos de la ENIF indican que no utilizar una cuenta es la segunda razón más citada para que la gente deje de poseerla .

Con base en ello, uno de los ejes de la PNIF tiene que ver con una mayor oferta y uso de servicios financieros formales para la población subatendida.

Algunos de los elementos que se contemplan en este eje son: la expansión de la oferta para los beneficiarios de los programas sociales, a fin de incrementar la tenencia de cuentas y de otros productos y servicios financieros como seguros, crédito y cuentas de ahorro para el retiro.

Asimismo, promocionar la contratación de diversos productos financieros, a través de canales alternativos como tiendas de conveniencia, y con ello fomentar que la población adquiera una cartera de servicios financieros más amplia.

Bancomer trabaja para mitigar

Juan Carlos Arroyo, director de Captación de ?BBVA Bancomer, reconoce esta problemática, y dice que, en el caso de este banco, se trabaja para enriquecer la relación con los clientes de nómina y ofrecerles otras oportunidades como pueden ser créditos.

En el último año la gente que tiene su nómina con nosotros tiene acceso a un crédito y hemos colocado 10% más que el año pasado , asegura.

Añade: Eso habla de la fortaleza del banco, y del compromiso para que no sólo nos encarguemos de hacer el traspaso entre la cuenta del patrón y la del empleado, sino que observamos el comportamiento y podemos además ofrecerles beneficios adicionales que permiten que ellos sigan construyendo su patrimonio, su sueño, y alcanzar la vida a la que aspiran .

eduardo.juarez@eleconomista.mx