Hoy en día -en casi la totalidad de los casos-, cuando una empresa contrata con un banco la dispersión del pago de nómina para sus empleados, es este mismo banco con el que debe abrir las cuentas de depósito -también llamadas de nómina- de sus trabajadores y el que les otorga a éstos los créditos de nómina.

El Banco de México (Banxico) considera que el grado de integración en un mismo banco de tales servicios -dispersión, manejo de cuentas y créditos de nómina- es elevado y deriva en algunas limitantes tanto para las empresas como para los empleados. Ve oportunidades de una mayor competencia en este rubro.

En un reporte especial, el organismo central detalla que en junio del 2015 99.1% de las cuentas de depósito de los trabajadores estaba habilitado en la misma institución en la que el patrón contrató el servicio de dispersión de nómina; mientras que en la misma fecha, 88.8% de los créditos de nómina vigentes había sido otorgado por el mismo banco que administraba las cuentas y proveía del servicio de dispersión.

Destaca que la vinculación del servicio de dispersión con la cuenta de captación del trabajador en una misma institución obedece, en parte, a que algunos bancos establecen restricciones en los contratos para que sólo puedan realizarse transferencias electrónicas de fondos en cuentas de captación del mismo banco y a que muchas instituciones fijan comisiones relativamente elevadas por el servicio de dispersión, si las transferencias ocurren en cuentas de otros bancos.

La integración de los servicios tiene implicaciones variadas en la competencia existente en cada mercado y sus efectos se retroalimentan. Sin embargo, en algunos segmentos el servicio integrado sólo representa una fracción del mercado correspondiente , afirma.

En el caso de la competencia en las cuentas de nómina, el Banxico explica que éstas forman parte de un mercado más amplio de administración de cuentas de depósito a la vista. El mercado de depósitos a la vista también está concentrado en un reducido número de instituciones bancarias, sin embargo, la concentración es más elevada para el subconjunto de cuentas de nómina .

Aquí, destaca la posibilidad, ahora, de que el empleado cambie su cuenta de nómina a otro banco sin cobro de comisiones, pero aclara que éstas sí se cobran, en algunos casos, a las empresas, lo que podría inhibir el uso generalizado de esta opción.

En lo que se refiere a la competencia en el crédito de nómina, indica que hay diversos elementos que hacen que éste no tenga buenos sustitutos entre el resto de los créditos al consumo no garantizado, como la información que se tiene del trabajador, y que sólo puede ser aprovechada por el banco que tiene integrados los servicios.

La integración y falta de sustitutos efectivos en el crédito de nómina se traducen en que éstos se ofrezcan a tasas elevadas con respecto al riesgo que conllevan , afirma.

El Banxico destaca que si bien estos servicios y su integración apoyan la inclusión financiera, hay una contraparte: los créditos de nómina se ofrecen en condiciones poco competitivas.

En este sentido, refiere que surgen varios retos en materia de competencia como: encontrar mecanismos que la fomenten en los servicios asociados con la nómina para que los beneficios que se generan alcancen a los trabajadores; que ello ocurra minimizando el sacrificio de los beneficios que genera la integración en un mismo banco, y extenderlos tanto a otros intermediarios como a otros tipos de crédito.

Con base en ello, el organismo refiere que hay áreas de oportunidad como: evaluar la posibilidad de prohibir a los bancos que restrinjan el servicio de dispersión de nómina sólo a transferencias electrónica a cuentas del trabajador abiertas en la misma institución y considerar prohibir que los diferenciales de las comisiones por traspaso de fondos entre cuentas del mismo banco y transferencias a cuentas a otra institución distinta a la que preste el servicio de dispersión de nómina sean superiores al costo que incurre la institución.

Asimismo, evaluar la incorporación de un cambio en la regulación, impulsar un mecanismo operativo que facilite al trabajador el pago de los créditos con cargos directos a su cuenta de nómina cuando dicha cuenta haya cambiado de institución y promover una reforma legal que obligue a las instituciones de crédito a compartir con otras información básica de las características de los depósitos de nómina del trabajador.

Finalmente, fomentar los convenios para compartir infraestructura entre bancos de pequeña escala así como evaluar el esquema actual de cobro de comisiones en cajeros automáticos, para que los trabajadores accedan a la red a un menor costo.

eduardo.juarez@eleconomista.mx