El Banco de México (Banxico) recortó su tasa de interés en 50 puntos base para dejarla en 6%, un nivel no visto desde el 2017. La decisión fue tomada de manera unánime por los cinco integrantes de la Junta de Gobierno, en una segunda reunión de emergencia realizada fuera de calendario.

Con el nuevo ajuste, se acumula una rebaja de 225 puntos base en el objetivo de la tasa desde agosto del año pasado, cuando comenzó el relajamiento monetario y el rendimiento estaba en 8.25%, mientras que en lo que va del año la rebaja suma 125 puntos porcentuales.

En el comunicado, la junta de gobierno estimó que “el PIB del primer semestre del 2020 podría presentar una reducción mayor a 5% respecto del mismo periodo del año previo”.

“Así, es claro que las condiciones de holgura se están ampliando considerablemente en un contexto en el que el balance de riesgo para el crecimiento está significativamente sesgado a la baja”, refirió.

Advirtió que tomarán las acciones que se requieran para que la tasa de referencia sea congruente con la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta del Banxico. Esto en el corto plazo en el que opera la política monetaria.

Ahí mismo se evidenció que “para mejorar el ajuste de los mercados financieros nacionales y de la economía en su conjunto”, se debe “fortalecer los fundamentos macroeconómicos y adoptar las acciones necesarias tanto para el ámbito monetario como fiscal”.

En el diagnóstico del banco central se consideraron los riesgos derivados de la pandemia para la inflación, la actividad económica y los mercados financieros, los cuales plantean retos importantes para la política monetaria y la economía en general.

Inflación impactada

Se reconoció que aún se desconoce la magnitud y duración de los efectos de la pandemia y la información disponible es limitada como para hacer previsiones.

Sin embargo, anticipó que la inflación se verá presionada en dos frentes: a la baja, por la ampliación en la brecha negativa del PIB, y en el corto plazo por la reducción en los precios de los energéticos, en especial de las gasolinas.

En tanto, las presiones al alza vendrán por la depreciación del tipo de cambio, la cual dependerá de su magnitud y persistencia.

“Si bien estos factores pueden incidir en la inflación general en diferentes momentos, se anticipa que ésta converja a la meta del Banco de México en el horizonte en el que opera la política monetaria”.

No obstante, advierten que “la incertidumbre sobre el balance de riesgos para la inflación se ha acentuado significativamente”.

Seguirán los ajustes

Estrategas de Goldman Sachs y Pantheon Macroeconomics consideran que el Banxico sostendrá la tendencia de recortes en lo que resta del año.

El economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, estima que el banco central llevará la tasa a un nivel de 4.50% al cierre del 2020, tasa que mantendrá el atractivo diferencial y aún positivo en un mundo de réditos negativos.

Por su parte, el economista senior de Pantheon Macroeconomics, Andrés Abadía, concuerda en que la Junta seguirá bajando la tasa, pero estima que la dejará en 5%, al tomar en cuenta un factor que no fue explícitamente mencionado en el comunicado y que, sin embargo, es muy relevante en las decisiones del Banxico: el tipo de cambio y su pass through hacia la inflación.

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