Puerto Vallarta, Jal. La meta del Banco del Bienestar de pasar de menos de 500 a 7,000 sucursales en el actual sexenio podría no cumplirse.

Al interior de este organismo, se ha detectado que este crecimiento planteado en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) podría implicar muchos recursos y podría ser no tan eficiente, por lo que en la actualidad dicha entidad se encuentra en una fase de replanteamiento de su estrategia para poder dar atención de servicios financieros en regiones donde no existe la presencia de algún intermediario financiero.

De acuerdo con Aarón Silva Nava, director adjunto del Banco del Bienestar, lo que se busca es que esta entidad realmente llegue, no necesariamente con sucursales, a puntos donde no existe un intermediario financiero formal, y además se reforzaría la alianza que tiene con el sector de ahorro y crédito popular para poder expandir los servicios donde éste sí tiene presencia.

“Lo que hace sentido es hacer alianzas con sociedades que ya tienen redes existentes para ampliar la cobertura”, detalló Silva Nava en su participación en el IV Encuentro de Cooperativas organizado por Prybe.

“En aquellos puntos donde no se tenga presencia de algún intermediario, especialmente del sector social, buscar la forma que de alguna manera que sea sostenible desde el punto de vista financiero, tener presencia pero no necesariamente con sucursales, sino con módulos, kioscos o corresponsales, porque el costo de infraestructura es muy fuerte como para pretender abarcar todo el territorio en un periodo relativamente corto”, expresó.

En el PND, publicado en el Diario Oficial de la Federación en julio pasado, se establece que el recién creado Banco del Bienestar, que antes era el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), tendrá el propósito de ofrecer servicios bancarios a los beneficiarios de los programas sociales y, además, eliminar el manejo de dinero en efectivo en la dispersión de los recursos a los beneficiarios de dicho esquema.

“El Banco del Bienestar ampliará las menos de 500 sucursales con las que cuenta actualmente hasta alcanzar 7,000 en todo el territorio nacional”, se puede leer en el documento.

De acuerdo con Silva Nava, hay instituciones financieras con más de 150 años que han logrado establecer una red de alrededor de 2,000 sucursales, por lo que la creación de 7,000 en un periodo de seis años es complicado.

“Es algo complicado. Requeriría muchísimos recursos y además, desde el punto de vista financiero, no tendría tanto sentido aprovechando las redes y alianzas que existen con el sector de ahorro y crédito popular”, agregó.

Según cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el sector de ahorro y crédito popular, compuesto por sociedades cooperativas de ahorro y préstamo y financieras populares, cuenta con una red de más de 3,200 sucursales en todo el país, mientras que la red de todas las instituciones bancarias es de más de 9,000.

Según cifras de inclusión financiera en el país, en México existen 476 municipios que no cuentan con algún tipo de infraestructura financiera, por lo que estos serían prioridad para el gobierno federal para llevar servicios financieros formales a esas localidades.

“Ahí es donde el Banco del Bienestar buscaría enfocarse preponderantemente, en la atención de aquellos segmentos o regiones donde no hay un servicio financiero”, dijo.

El funcionario destacó la importancia de la alianza del Banco del Bienestar con el sector de ahorro y crédito popular e indicó que de ninguna manera busca ser competencia de éste, por lo que se buscaría reforzar el trabajo conjunto para llegar a más localidades en el país.